News

canva

Investigación vincula jugo de arándano con menor formación de placa dental

  • Un ensayo clínico liderado por investigadores de la Universidad de Illinois Chicago detectó que el consumo de jugo puro de arándano disminuyó en 44% el desarrollo bacteriano en adultos y en 33% en niños.

Los arándanos vuelven a llamar la atención de la comunidad científica, esta vez por un potencial beneficio que se aleja de sus atributos nutricionales más conocidos. Una reciente investigación determinó que el jugo de esta fruta podría contribuir a reducir la formación de placa bacteriana y la producción de ácidos relacionados con el desarrollo de caries.

El estudio, publicado en la revista científica Scientific Reports, fue encabezado por la odontóloga pediátrica Christine Wu, investigadora de la Universidad de Illinois Chicago. El equipo evaluó el comportamiento de la biopelícula presente en la boca de ocho adultos y 14 niños después del consumo de distintos líquidos.

Los participantes probaron jugo puro de arándano, una bebida azucarada con 27% de contenido de la fruta y agua purificada utilizada como control. Previamente permanecieron durante 24 horas sin realizar higiene bucal, permitiendo a los científicos evaluar posteriormente los cambios en la actividad bacteriana.

Los resultados mostraron que la exposición al jugo puro de arándano produjo una reducción cercana al 44% en el desarrollo bacteriano de los adultos, mientras que entre los niños la disminución llegó al 33% frente a los niveles registrados previamente.

¿Qué componente explicaría este efecto?

Según la investigación, uno de los elementos relevantes serían las proantocianidinas, compuestos naturales presentes en la fruta que pueden dificultar la adhesión de microorganismos en determinadas superficies.

En este caso, estos compuestos obstaculizarían la acción de bacterias como Streptococcus mutans, microorganismo estrechamente relacionado con la generación de los ácidos que favorecen la aparición de caries.

La investigación también detectó que el jugo redujo de manera importante la generación de estos ácidos, lo que podría abrir nuevas líneas de desarrollo para productos destinados al cuidado de la salud bucal.

Los investigadores señalaron que las diferencias encontradas entre adultos y niños podrían deberse a cambios asociados a la edad en la composición de la placa dental y, por lo tanto, a una distinta sensibilidad frente a los compuestos antimicrobianos presentes en la fruta.

El desafío de la acidez

Pese a los resultados positivos, los especialistas advirtieron que el jugo puro presenta una elevada acidez, condición que dificultaría recomendar su consumo masivo específicamente con fines de higiene bucal.

Por esa razón, los investigadores plantearon que una de las siguientes etapas podría ser desarrollar formulaciones que mantengan las propiedades beneficiosas de sus compuestos, pero incorporando endulzantes no cariogénicos y características más adecuadas para el consumo habitual.

El estudio abre así una nueva área de interés para una fruta que ya cuenta con una importante presencia productiva y comercial, sumando a sus atributos alimenticios una potencial aplicación futura vinculada al cuidado dental.

Compartir

Noticias Relacionadas
Medios Relacionados

Suscríbete a