La industria del arándano en Argentina busca revertir una década de retroceso, mientras los productores luchan por competir con vecinos latinoamericanos que han invertido fuertemente en nuevas tecnologías y genética. Según la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia Argentina (APAMA), se estima que la cosecha de este año alcanzará las 15.000 toneladas, un volumen que marca un contraste con el peak de producción del sector.
En 2008, la industria del arándano argentino vivía su auge, con unas 5.000 hectáreas de plantaciones y un volumen de exportación que rozaba las 20.000 toneladas anuales. Sin embargo, hoy esa cifra se ha desplomado a apenas 5.000 toneladas, con la superficie cultivada reducida a la mitad. «Argentina solía estar a la vanguardia, pero los problemas de financiamiento, la falta de acceso a la genética más reciente y las restricciones de propiedad intelectual nos han hecho perder competitividad», explicó Alejandro Pannunzio, presidente de APAMA, a la radio local Chacra Agro Continental, lo cual, fue citado por Fruitnet.
Este declive se atribuye principalmente a la incapacidad de la industria para modernizarse y adoptar las innovaciones que sus competidores han implementado. Las principales zonas productoras de arándanos en el país se encuentran en el Noroeste (NOA), con Tucumán como centro, y la región de la Mesopotamia, liderada por Concordia. También existe una producción menor al norte de Buenos Aires.
Según estimaciones del ABC, se proyecta un crecimiento del volumen respecto a la temporada anterior, alcanzando los 17 millones de kilos cosechados, un aumento del 10 al 15%. En la semana n°32 inició la cosecha.
Al respecto, el presidente de la Cámara de Exportadores de Arándanos de Argentina (ABC), Jorge Pazos, destacó que las condiciones climáticas han sido favorables para un buen desarrollo del fruto. «Tuvimos las horas de frío acumuladas suficientes, amplitud térmica en las zonas productivas y lluvias dentro de lo normal”, afirmó.
“Con respecto a otros años, se adelantó unos 10 a 15 días la cosecha primicia. Sabemos que cuando es primicia es poco lo que podemos ofrecer y a veces se generan unos precios elevados por la poca fruta que hay. Esto hace que pensemos mucho en el mercado interno. Hemos puesto mucho esfuerzo en los últimos años a través de las distintas campañas para consolidar el arándano como una fruta también de consumo masivo”, resaltó Pazos.
En nuestro país se destinan 3500 hectáreas para su producción. Se cultivan, principalmente, en las provincias de Tucumán, Entre Ríos, Corrientes y Buenos Aires. En esta última, se producen precisamente en la zona de Mar Del Plata y Magdalena.
En relación a las exportaciones, Pazos señaló que los principales destinos se encuentran principalmente Europa, Estados Unidos y Medio Oriente. Además, se destaca el trabajo sostenido realizado en Brasil, un país donde tradicionalmente no se consumía arándano, pero que en los últimos 3 a 4 años ha mostrado un crecimiento notable en su incorporación al mercado. “Hemos logrado posicionar al arándano argentino con muy buena aceptación”, expresó el presidente de ABC.