La Empresa Portuaria Iquique (EPI) valoró la aprobación de la ley que modifica las restricciones al cabotaje en Chile y la definió como un punto de inflexión para la competitividad logística del país. Para la estatal, el cambio normativo permitirá “reconectar a Chile por mar”, optimizar tiempos y costos en el transporte de contenedores y, a la vez, disminuir la huella de carbono de la cadena de suministro.
“Esta medida corrige una limitación que por años generó ineficiencias y sobrecostos en el transporte de carga entre puertos nacionales, e impulsa el aprovechamiento de las ventajas del modo marítimo”, sostuvo Rubén Castro Hurtado, gerente general de EPI.
Hasta ahora —explicó el ejecutivo— parte de la carga que arribaba a Iquique con destino final en puertos de la zona central debía ser devuelta al extranjero, pasando por terminales como Callao (Perú) para luego reingresar al país. “Resultaba completamente inexplicable para los tiempos actuales. Con esta ley podremos optimizar el uso de las rutas marítimas con otros terminales del país, reduciendo tiempos, costos y huella ambiental”, dijo.
La apertura del cabotaje permitirá articular flujos internos más ágiles de carga y contenedores, reforzando el rol de Iquique como nodo estratégico del norte. “La logística moderna requiere adaptarse a flujos más dinámicos y sostenibles. Esta ley abre la oportunidad de avanzar hacia un sistema más integrado y competitivo, donde el mar vuelva a ser un eje articulador del desarrollo del país”, añadió Castro.
El marco legal incorpora, además, incentivos para el desarrollo de la Marina Mercante Nacional, promoviendo la creación de empresas navieras chilenas y la contratación de dotaciones de oficiales y tripulantes nacionales. Para EPI, esto agrega profundidad industrial al cambio, con efectos virtuosos en formación, empleo y servicios asociados a la industria naviera y portuaria.
Desde una perspectiva ambiental y territorial, el gerente general subrayó que parte del transporte de larga distancia podría migrar desde la carretera al mar. Ese traslado aliviaría la presión sobre las rutas, disminuiría externalidades negativas en centros urbanos y contribuiría a metas de descarbonización al aprovechar economías de escala del transporte marítimo.
“El norte de Chile ha estado desconectado por mar durante décadas y esta ley nos vuelve a conectar. Lo importante es avanzar rápido en su implementación. Iquique puede asumir un rol logístico clave para el país y para el futuro del transporte marítimo nacional”, concluyó Castro.