Las exportaciones de arándanos frescos de Chile de la temporada 2025-26 están cerrando con un volumen acumulado de 92.900 toneladas, cifra que es 2,7% superior al periodo anterior. Según informó Andrés Armstrong, director ejecutivo del Comité de Arándanos de Frutas de Chile, esta cifra supera las proyecciones iniciales de la industria al comienzo de la temporada.
El profesional destacó que este crecimiento se explica por el aumento de un 14% de las variedades nuevas. En contraste, las variedades tradicionales registraron una leve caída del 1%, manteniendo la tendencia a la baja del ejercicio anterior. Esto es reflejo del proceso de transformación que está llevando adelante la industria de arándanos de Chile, donde la incorporación de nueva genética está mostrando avances en los volúmenes exportados y al mismo tiempo, restringiendo la oferta de variedades tradicionales en el mercado de fresco.
«El adelanto de la oferta nacional y también problemas productivos en otros países generaron un espacio en el mercado al término de nuestra temporada que permitió que se enviará más fruta que la esperada de variedades tradicionales, las cuales en una temporada normal irían a congelado. Por esta razón, el cierre de la temporada chilena incluyó fruta cuya condición de llegada no fue de las mejores y que no corresponde a lo que Chile está impulsando.
El consumo sigue creciendo, en gran medida por la mejor experiencia de consumo que genera la nueva genética, y seguimos avanzando con el objetivo de llevar al mercado una oferta más renovada. Al cierre de las exportaciones, las variedades nuevas representaron el 24% del total exportado (la temporada anterior fue 21%)” puntualizó Armstrong.
En cuanto a los destinos, Europa se posicionó como el principal mercado con 46.768 toneladas, quedándose con el 50% de los envíos totales y logrando un crecimiento de 20% respecto a la temporada pasada. Holanda e Inglaterra se situaron como los principales mercados en el Viejo Continente, con un incremento de 25 % y 5% respectivamente.

Estados Unidos ocupó el segundo lugar con el 37% de participación, pese a enfrentar una disminución de 13% en sus volúmenes, derivada de la situación arancelaria y comercial. En tanto, el mercado de Canadá mostró un sólido aumento de 32%.
Armstrong también se refirió a Asia, cuyos envíos bajaron un 7% respecto a la temporada pasada, principalmente impulsado por la disminución en los despachos a China. No obstante, Taiwán y Corea, visualizaron alzas de +84% y +11%, respectivamente.
En el caso de Latinoamérica, los envíos marcaron una variación positiva de 11,7% en comparación con la temporada anterior; con Argentina (59%) y Brasil (19%) concentrando el 88% del total de las exportaciones a los mercados latinoamericanos. “Ello da cuenta de nuestra estrategia de retomar las acciones de promoción en Argentina y Brasil, no sólo por el potencial de consumo que estos destinos ofrecen, sino que también por su cercanía y complementariedad”, observó.
A nivel de producción, la zona centro-sur lideró, con el Maule aportando el 37% de los envíos, seguido por Ñuble con un 26%.