La inflación volvió a tomar fuerza en marzo y lo hizo empujada, sobre todo, por un componente especialmente sensible para la actividad agrofrutícola: los combustibles. El Índice de Precios al Consumidor registró una variación mensual de 1,0%, con lo que acumuló 1,4% en lo que va del año y 2,8% en doce meses, según informó este miércoles 8 de abril, el Instituto Nacional de Estadísticas.
El dato oficial muestra que diez de las trece divisiones de la canasta del IPC incidieron positivamente en la variación del mes. Entre ellas sobresalió transporte, con un aumento de 2,6% y una incidencia de 0,320 puntos porcentuales, seguida por educación, que subió 5,5% y aportó 0,240 puntos porcentuales. En la vereda opuesta, bienes y servicios diversos cayó 0,5%, con una incidencia negativa de 0,020 puntos.
Dentro de transporte, el golpe más fuerte vino desde combustibles para vehículos personales, que subieron 8,7% e incidieron 0,285 puntos porcentuales en el índice general. A nivel de producto, la gasolina aumentó 8,2% y por sí sola explicó 0,234 puntos porcentuales del IPC de marzo, transformándose en la principal incidencia individual del mes. También empujó al alza el transporte aéreo internacional, con un avance de 15,2%.
Para el sector agrofrutícola, el dato no pasa inadvertido. Aunque el IPC mide consumo de los hogares y no costos productivos, el fuerte aumento de combustibles anticipa mayor presión sobre traslado de personal, logística interna, fletes y distribución, un efecto especialmente sensible en cadenas donde el movimiento de fruta fresca y de insumos depende de tiempos ajustados y costos operacionales finos.
El boletín del INE también dejó una segunda señal de interés para el rubro: alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 0,6% en el mes, con una incidencia de 0,131 puntos porcentuales y una variación de 3,5% en doce meses. Entre los productos relevados por el organismo, el tomate destacó con un alza mensual de 17,6%, aportando 0,052 puntos porcentuales al indicador general y acumulando 16,9% en lo que va del año.
En paralelo, educación volvió a mostrar el comportamiento estacional habitual de marzo, con alzas en sus cuatro clases. La enseñanza superior subió 5,0% e incidió 0,100 puntos porcentuales, mientras que enseñanza preescolar y básica avanzó 6,5% con una incidencia de 0,097 puntos. A nivel de producto, la enseñanza universitaria aumentó 6,1%.
No todo fue alza en el mes. El INE reportó descensos en algunos componentes, entre ellos el transporte en bus interurbano, que cayó 24,1% y restó 0,092 puntos porcentuales al indicador, además de medicamentos para el aparato digestivo y metabólico, con una baja de 4,3%. Sin embargo, esas reducciones no alcanzaron para compensar el fuerte avance de transporte, educación y algunos alimentos.
El escenario muetra a marzo con una inflación que vuelve a acelerarse después de febrero y que encuentra en las bencinas su principal motor. Para el sector agrofrutícola, donde combustible, movilidad y distribución forman parte del corazón operativo del negocio, el dato abre una nueva señal de atención en un contexto en que cualquier ajuste en transporte puede terminar amplificando presiones a lo largo de la cadena.