- Un estudio liderado por el CREAF y el CSIC analiza seis décadas de datos en 205 países, revelando que el uso ineficiente de nitrógeno, fósforo y potasio en cultivos clave como el maíz y el arroz está provocando una grave contaminación de suelos y acuíferos.
El uso de fertilizantes en los principales sistemas agrícolas del mundo presenta niveles críticos de ineficiencia. Según una investigación publicada en la revista Nature Communications y difundida por EFE Verde, hasta la mitad de los nutrientes aplicados a la tierra no son absorbidos por las plantas, terminando como agentes contaminantes en el agua y el suelo.
El estudio abarca un análisis exhaustivo de los últimos 60 años en 205 países, centrándose en los cuatro cultivos que representan más del 50% de la producción agrícola global: arroz, trigo, soja y maíz. A pesar de los avances tecnológicos, la eficiencia media en el aprovechamiento de estos químicos a nivel mundial se mantiene estancada en apenas un 50%.
Cifras y disparidades regionales Los investigadores señalan que el desperdicio varía drásticamente según la región y el tipo de cultivo. Por ejemplo, en el caso del maíz, se detectó el mayor índice de desperdicio, debido a la tendencia de aplicar nutrientes en exceso bajo la creencia errónea de que esto garantiza una mejor cosecha. Mientras que, en el arroz, la investigación mostró una mayor eficiencia en regiones tropicales gracias a la humedad y el calor, pero su capacidad de absorber nitrógeno podría verse reducida por los efectos del cambio climático.
Es importante recordar que, durante la «Revolución Verde» (entre 1960 y 1980), se incrementó masivamente el uso de fertilizantes. Esto generó una paradoja: el suelo se acidificó, reduciendo la capacidad natural de las plantas para absorber nutrientes, lo que llevó a los agricultores a aplicar dosis aún mayores.
Mientras que en Europa y Estados Unidos existen regulaciones que mitigan este impacto, en Asia el uso suele ser «descontrolado». Por el contrario, en África el problema es la falta de acceso a fertilizantes fosfatados debido a su alto costo, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria de la región.
Para revertir esta situación, los expertos del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) proponen la implementación de agricultura de precisión, la rotación de cultivos y el uso de biofertilizantes con microorganismos para optimizar la salud del suelo.