Hortifrut lidera en agroindustria en ranking que mide la sostenibilidad empresarial en Chile
La compañía que es parte de los socios de Frutas de Chile fue reconocida como líder sostenible de la agroindustria, en una ceremonia que destacó a 16 empresas por integrar la sostenibilidad al centro de su estrategia de negocio, su gestión corporativa y su relación con comunidades, proveedores y territorios.
La sostenibilidad dejó de ser un concepto accesorio para transformarse en una condición estratégica para competir, crecer y proyectar negocios en el largo plazo señaló el José Manuel Morales, gerente de la consultora de innovación y cultura, Brinca.
Ese fue uno de los principales mensajes que dejó la IV Versión del Ranking de Sostenibilidad Empresarial Chile, realizada este 9 de julio 2026, instancia desarrollada por Brinca y la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, con el apoyo editorial de El Mercurio, y que este 2026 reconoció a las empresas líderes en desempeño ambiental, social y de gobierno corporativo.
El ranking busca destacar a las compañías que han incorporado la sostenibilidad al corazón de su estrategia, reconociendo su aporte al desarrollo social y económico, además de ofrecer un benchmark nacional que permite comparar avances, brechas y oportunidades de mejora en distintas industrias, dijo el profesor, director y consultor en Estrategia Competitiva y Corporativa de la UAI, Gónzalo Carreño.
En esta edición, Hortifrut Chile fue reconocida como la empresa líder en sostenibilidad en la categoría Agroindustria, formando parte de las 16 compañías distinguidas como ganadoras por industria en los resultados 2026. La nómina incluyó también a empresas de alimentos, banca, bebidas, construcción, minería, energía, manufactura, pesca y acuicultura, retail, sanitarias, telecomunicaciones, transporte y logística, entre otros sectores.

Para el sector agrofrutícola, el reconocimiento a Hortifrut tiene una relevancia especial. La compañía forma parte de una industria que trabaja directamente con recursos naturales, comunidades rurales, trabajadores agrícolas, proveedores, logística internacional y mercados altamente exigentes. En ese contexto, hablar de sostenibilidad no es solo abordar emisiones, agua o residuos; también implica asegurar continuidad productiva, empleo digno, trazabilidad, gobernanza y resiliencia frente al cambio climático.
Así lo planteó María Elena Maggi, directora de Asuntos Corporativos y Compliance de Hortifrut, quien destacó que el premio representa una responsabilidad y, al mismo tiempo, un reconocimiento al trabajo interno de la compañía. “Este premio significa una gran responsabilidad. Nosotros trabajamos con la tierra y somos básicamente agricultores que producimos berries, y ellos llegan al mundo, a Estados Unidos, a Europa, a Asia. Entonces, es súper importante ser sostenible por el medio ambiente, porque necesitamos asegurar esta fuente de trabajo por muchos años, por la gente que nos apoya cosechando los arándanos y también en términos de gobernanza para poder administrar esta empresa multinacional”.
La ejecutiva agregó que el reconocimiento refleja un esfuerzo transversal dentro de la organización:“Es una alegría haber recibido este premio porque reconoce el esfuerzo de toda la empresa. Y desafíos hay hartos, porque tenemos que asegurarnos de incluir a la cadena productiva dentro de este desafío. Entonces los tenemos que capacitar y, además de capacitar, crear proyectos conjuntos”.
Desde Frutas de Chile, su gerente general, Miguel Canala-Echeverría, se mostró muy orgulloso de este reconocimiento: «Nuestra compañía socia, en este caso Hortifrut, se ha ganado este reconocimiento al esfuerzo permanente por generar acciones y desafíos en materia de sostenibilidad. Ha competido con las compañías más grandes en Chile, de distintas actividades económicas y en la categoría agroindustria, la fruticultura presente. Para mi es un hecho que hay que destacar el trabajo bien hecho y hay que reconocerlo.
En cuanto a la importancia que le da a la sostenibilidad en el sector agrofrutícola, el gerente de Frutas de Chile, agregó que «este es un tema que nosotros como gremio hemos estamos trabajando desde hace tiempo. Ya tenemos un informe de sostenibilidad que elaboramos un tiempo atrás y ahora vamos por su segunda versión».
Y esto es una materia que ha ido poco a poco tomando fuerza y evidentemente en una actividad como la frutícola es un elemento muy relevante en todo lo que tiene relación con las relaciones con las comunidades, la producción de productos orgánicos, el uso eficiente de los recursos hídricos, el uso correcto de los agroquímicos, el transporte, entre multiples factores. Es decir, hay muchos elementos que las empresas pueden ir trabajando y destacar dentro de sus políticas estratégicas.

Durante la ceremonia, uno de los énfasis fue que el ranking no solo premia posiciones, sino que busca instalar una mirada de aprendizaje colectivo. El gerente de Brinca, José Manuel Morales, destacó que la sostenibilidad debe avanzar desde el reporte y el cumplimiento hacia una forma distinta de entender la empresa, donde las decisiones de inversión, innovación, gestión de riesgos y relación con grupos de interés incorporen criterios ASG.
La metodología del ranking se basa en el Modelo ASG Brinca-UAI, que mide el desarrollo sostenible de grandes empresas a partir de criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo presentados en sus memorias integradas. Según la información oficial, el índice considera más de 64 indicadores construidos sobre 49 variables provenientes de memorias corporativas integradas y formularios NCG 461 de la Comisión para el Mercado Financiero.
Entre los ámbitos evaluados se consideran materias como cambio climático, economía circular, gestión del agua, comunidades, proveedores, innovación, diversidad, paridad y gobierno corporativo. Además, el ranking reconoce tanto a las empresas líderes por industria como a iniciativas destacadas en temas ASG.

En el caso de Hortifrut, Maggi subrayó que la sostenibilidad debe vivirse como una práctica cotidiana, especialmente en una actividad que depende directamente de la tierra, el clima, el agua y las personas.“La sostenibilidad es parte del día a día, no es algo extra. Necesitamos trabajar de manera sostenible, de manera de asegurar el trabajo para el futuro y el alimento a futuro”.
La dimensión social aparece como un eje clave para la agroindustria. En temporadas de cosecha, embalaje y exportación, el trabajo con comunidades locales y la generación de empleo formal son parte esencial de la operación. Para Maggi, las personas están en el centro de este proceso:“Trabajar con comunidades es súper importante. Nosotros le damos trabajo a comunidades locales. Entonces, es fundamental que estas comunidades estén contentas con el trabajo, que tengan trabajos dignos”.
Lo anterior se relaciona mucho a los desafíos planteados durante la ceremonia: avanzar más allá de la empresa individual y fortalecer la sostenibilidad en la cadena de valor. En el encuentro a través de José Manuel Morales y Gónzalo Carreño que una compañía no puede considerarse sostenible si su industria, sus proveedores o su red de colaboradores no avanzan en la misma dirección.
«Para la agroindustria chilena, la sostenibilidad se ha vuelto un factor de competitividad. Los mercados internacionales demandan cada vez más información verificable sobre huella ambiental, condiciones laborales, trazabilidad, uso eficiente de recursos, relación con comunidades y gobernanza. En esa línea, el reconocimiento a Hortifrut instala una señal para el sector: el valor de la fruta ya no se mide únicamente por volumen, calidad, precio o destino, sino también por la forma en que fue producida», puntualizó Miguel Canala-Echeverría.
Finalmente la participación de Hortifrut entre las empresas premiadas refuerza el rol que puede jugar la agroindustria en la transición hacia modelos productivos más sostenibles. En un país exportador de alimentos, donde frutas frescas, berries, cerezas, uvas, paltas, cítricos, frutos secos y otros productos llegan a consumidores de todo el mundo, la sostenibilidad no solo es una exigencia reputacional, sino una condición para mantener acceso a mercados, confianza de los compradores y legitimidad social en las zonas de sus actividades productivas.
