Las exportaciones de frutas y hortalizas movilizadas durante los primeros siete meses de 2026 por el puerto de San Antonio Este, ubicado en la provincia argentina de Río Negro, alcanzaron 103.506 toneladas, registrando una disminución interanual del 8%. La baja estuvo marcada principalmente por la menor disponibilidad de peras y manzanas, especies que concentran gran parte de la actividad frutícola exportadora de esta terminal.
El desempeño del puerto de San Antonio Este, una de las principales vías marítimas de salida para la producción frutícola del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, volvió a mostrar durante 2026 las dificultades que atraviesa parte de la fruticultura argentina.
Según estadísticas de Terminal Portuaria Patagonia Norte (TPPN) difundidas, entre enero y julio se embarcaron 103.506 toneladas de frutas y hortalizas, volumen 8% inferior al registrado durante igual período de 2025.
La reducción también queda reflejada al observar los pallets movilizados. En los primeros siete meses de la actual temporada se contabilizaron aproximadamente 91.000 pallets, lo que supone una disminución cercana al 10% interanual.
La pera continúa siendo por amplio margen la principal fruta exportada a través de esta terminal argentina. Hasta julio, los despachos superaron las 90.130 toneladas, equivalentes a cerca del 90% del total de frutas y hortalizas movilizadas por el puerto. Pese a mantener su liderazgo, el volumen cayó alrededor de 7% frente al mismo período del año anterior.
Esta alta participación confirma el fuerte vínculo entre la actividad del puerto de San Antonio Este y el comportamiento productivo y comercial de la pera argentina.
La situación fue más compleja para la manzana. Los embarques alcanzaron algo más de 7.500 toneladas, frente a las aproximadamente 12.700 toneladas registradas en el período comparable de la campaña anterior. Esto representa una contracción interanual de 41%.
En conjunto, peras y manzanas representan alrededor del 95% de la oferta exportable actualmente movilizada por esta terminal.
De acuerdo con la información reportada, uno de los principales factores detrás del descenso de los embarques fue la reducción de la cosecha de pomáceas como consecuencia de diferentes eventos climáticos que afectaron a las zonas productoras.
Las estimaciones citadas por el medio argentino indican que, dependiendo de las áreas productivas, las pérdidas se habrían situado entre 25% y 40%, disminuyendo la disponibilidad de fruta para los mercados externos.
La situación resulta especialmente relevante para el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, tradicional zona productora y exportadora de peras y manzanas del país vecino.
Uva de mesa y Rusia destino de frutas y hortalizas
En contraste con las cifras registradas por las dos principales especies, la uva de mesa presentó un desempeño positivo.
Entre enero y julio se exportaron por San Antonio Este 1.765 toneladas, más del doble de las 807 toneladas movilizadas durante el mismo período de la campaña pasada.
También aumentaron los envíos de ciruelas, membrillos y nectarines, aunque sus participaciones dentro del movimiento global de la terminal continúan siendo considerablemente menores a las de peras y manzanas.
En materia de destinos, Rusia se mantiene como el principal receptor de las frutas y hortalizas despachadas desde San Antonio Este.
Durante los primeros siete meses de 2026, las exportaciones dirigidas a ese mercado bordearon las 48.000 toneladas. Sin embargo, este volumen significó una reducción cercana al 15% respecto de las alrededor de 56.700 toneladas registradas un año antes.
Estados Unidos ocupó el segundo lugar, con aproximadamente 15.330 toneladas, presentando igualmente una disminución interanual de 15%.
Distinto fue el comportamiento de Italia, tercer destino en importancia, hacia donde los despachos superaron las 11.000 toneladas, con un incremento de 11% frente al período comparable de 2025.
Las cifras actuales también muestran la transformación que ha experimentado la logística exportadora de la fruticultura patagónica argentina durante las últimas dos décadas.
En los primeros siete meses de 2005, el puerto de San Antonio Este había movilizado más de 507.000 pallets de fruta. En el mismo lapso de 2026, la cifra bordea los 91.000 pallets.
De acuerdo con la serie estadística citada por +P, el registro actual constituye el segundo menor volumen desde que existen datos comparables, superando solamente a 2022, temporada en que durante los primeros siete meses se movilizaron cerca de 77.600 pallets.
El escenario refleja cómo los menores volúmenes productivos no solamente afectan a huertos y empresas exportadoras, sino que terminan extendiéndose hacia toda la cadena de valor, incluidos packing, transporte y actividad portuaria.
Para la fruticultura argentina, recuperar producción y competitividad, mantener los mercados internacionales y avanzar hacia una mayor diversificación de productos y destinos aparecen así como desafíos relevantes para sostener la actividad exportadora de una de las principales regiones productoras de peras y manzanas del hemisferio sur.