Ubicado en pleno desierto de Atacama —zona reconocida mundialmente por sus altos niveles de radiación solar—, el complejo integra 692 MW de capacidad de generación fotovoltaica y 510 MW de almacenamiento en sistemas de baterías (BESS). Esta infraestructura permitirá suministrar energía limpia equivalente al consumo anual de cerca de 800 mil hogares.
El principal valor del proyecto radica en su capacidad de almacenamiento: los sistemas de baterías permiten retener los excedentes de energía generados durante las horas de mayor insolación e inyectarlos a la red en los momentos de alta demanda (como las horas punta nocturnas). Esta tecnología aporta mayor estabilidad y flexibilidad al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), evitando el vertimiento de energía limpia.
El desarrollo de este complejo comenzó en 2016 con la fase inicial Andes Solar I y se fue ampliando en sucesivas etapas hasta convertirse en uno de los centros energéticos más robustos de América Latina. Además, el recinto se conecta en la Subestación Andes, nodo estratégico para la transmisión del norte del país y punto de enlace de InterAndes, la única línea de interconexión eléctrica internacional activa entre Chile y Argentina.
Este hito coincide con una rápida transformación de la matriz eléctrica chilena. De acuerdo con datos del Coordinador Eléctrico Nacional, durante 2025 la generación solar y eólica representó cerca del 38% del total inyectado al sistema eléctrico, mientras que la capacidad instalada en almacenamiento casi se triplicó en un año, pasando de 1,2 GW a 3,2 GW a nivel país.
Con esta inauguración, AES Andes y sus filiales alcanzan una operación de 4.079 MW en Chile, de los cuales más de 1.000 MW corresponden a generación solar y 756 MW a almacenamiento en baterías, sumado a otros 1.875 MW en proyectos renovables que se encuentran actualmente en construcción.