La octava edición del encuentro organizado por Viveros de Chile reunió en Lima a actores de la industria de ambos países para analizar mercados, genética, diversificación, inversión y cambio climático, además de fortalecer vínculos comerciales en una relación donde la colaboración bilateral adquiere creciente importancia para el desarrollo frutícola.
La relación agrícola y agroexportadora entre Chile y Perú continúa profundizándose y sumando nuevos espacios de colaboración. Una muestra de ello fue la realización de AgroTrade & AgroNight Perú 2026, encuentro organizado por Viveros de Chile, que los días 2 y 3 de septiembre reunió en Lima a representantes de la industria frutícola, productores, exportadores, viveristas, inversionistas, especialistas y autoridades de ambos países.
La octava versión tuvo como eje central la necesidad de anticiparse a los cambios que enfrenta la agroexportación regional y fortalecer una relación bilateral que ya no se limita al intercambio comercial, sino que incorpora genética, innovación, inversión, tecnología y desarrollo de nuevos proyectos agrícolas.
Las actividades comenzaron el 2 de septiembre con una recepción en la Embajada de Chile en Perú, encabezada por el embajador Milenko Skoknic, donde participaron viveros socios de Viveros de Chile, empresas chilenas, representantes de ProChile, ADEX, AGRYD y otros actores relacionados con el desarrollo agroindustrial.
La instancia permitió a las empresas presentar directamente su trabajo y experiencia en el mercado peruano, además de generar nuevas conversaciones con autoridades, instituciones y representantes de la industria local.

La recepción adquirió especial significado al generar un primer encuentro entre el embajador Skoknic, recientemente asumido en sus funciones, y empresas chilenas que ya cuentan con una trayectoria exportadora o una presencia directa en Perú.
El espacio reforzó uno de los mensajes que ha comenzado a tomar fuerza en la relación bilateral: para desarrollar negocios agrícolas no basta con ingresar a un mercado, sino que es necesario construir relaciones de largo plazo, mantener presencia y generar confianza.
Esa lógica es especialmente relevante en el sector viverístico, donde la introducción de una nueva genética o especie requiere años de trabajo, evaluación y acompañamiento técnico.
AgroTrade se transformó así en una instancia para seguir profundizando la complementariedad entre ambos países, particularmente en torno a material vegetal, nuevas variedades y desarrollo de proyectos agroexportadores.
El 3 de septiembre, el encuentro se trasladó al Hotel Pullman Lima San Isidro, donde AgroTrade Perú 2026 congregó a productores, exportadores, viveristas, empresas proveedoras, inversionistas y especialistas.
La inauguración estuvo encabezada por el embajador Milenko Skoknic; Franco Sannazzaro, presidente de Viveros de Chile A.G.; y Lorena Sánchez, directora comercial de ProChile Perú.
Durante la apertura se destacó el rol que ha ido adquiriendo AgroTrade como plataforma de vinculación entre ambos mercados.“AgroTrade, en su octava versión, se consolida como un importante espacio de encuentro entre Chile y Perú, donde podemos compartir los desafíos que enfrentamos en ambos países y buscar oportunidades para crecer, innovar y seguir madurando nuestros mercados. Creemos que es una instancia propicia para generar contactos comerciales, construir confianzas y, por supuesto, seguir impulsando nuevos negocios entre ambos países”, destacó Lorena Sánchez, Directora Comercial de ProChile Perú.
Uno de los principales espacios de conversación fue el panel “Agroexportaciones 2026: Claves para el Crecimiento Agroexportador del Cono Sur”, moderado por Isabel Quiroz, directora ejecutiva y fundadora de iQonsulting.
La conversación reunió a Jorge Valenzuela, director de Grupo Hijuelas y expresidente de Fedefruta; Patricio Luzanto, director del Consejo Ejecutivo de ADEX; Lorena Pinto, Commercial Manager de Osiris Plant Management; y César Torres, Country Coordinator & Líder de Agroindustrias de Bayer Crop Science.
Durante el panel se analizaron variables que hoy están condicionando las decisiones productivas y comerciales: mercados internacionales, competitividad, comportamiento del consumidor, logística, nuevas oportunidades productivas y eventos climáticos como El Niño.
El diálogo dejó una pregunta central para la industria: cómo anticipar decisiones en un escenario agrícola cada vez más dinámico y dónde estarán las próximas oportunidades de crecimiento para la fruticultura regional.

La genética vegetal tuvo también un papel relevante.Jorge Albújar, gerente general de Agromillora Perú, abordó el rol que están adquiriendo nuevas especies y variedades frente a mercados que demandan mayor calidad, productividad, eficiencia y capacidad de adaptación.
Para Chile y Perú, el tema adquiere especial interés debido al rápido desarrollo de nuevas zonas productivas y a la necesidad de contar con materiales vegetales adaptados a distintas condiciones climáticas.
La experiencia chilena en viverismo, propagación y acceso a programas genéticos se cruza así con una agroindustria peruana que continúa ampliando y diversificando su matriz exportadora.
Otra de las conversaciones centrales estuvo vinculada al financiamiento de nuevos proyectos. El panel “Agroinversiones sostenibles frente al cambio climático”, moderado por Gustavo Cardemil, director ejecutivo y socio fundador de Asesorías del Agro GCA, reunió a actores del mundo financiero y agrícola.
Participaron Olga Egorova, Senior Investment Officer de responsAbility América Latina; Eduardo Cáceres, Investment Manager de DEG; Juan Pablo Bentín, gerente agrícola de Family Farms; y Juan Pablo Salvadores, Country Manager Perú de Araya & Cía.
La conversación permitió analizar qué buscan actualmente los fondos de inversión, qué características debe tener un proyecto para acceder a financiamiento y de qué manera entran hoy en la evaluación variables como rentabilidad, sostenibilidad, adaptación climática, incorporación de tecnología y eficiencia productiva.
El diálogo mostró que el desarrollo de nuevos proyectos frutícolas ya no depende únicamente del potencial agronómico de una especie o variedad.
La disponibilidad de capital y la capacidad de demostrar sostenibilidad y resiliencia comienzan a ser igualmente determinantes.
Tras la jornada técnica llegó AgroNight Perú, instancia concebida para profundizar las conversaciones iniciadas durante los paneles.
En un formato más distendido, socios de Viveros de Chile, empresas chilenas y peruanas, expositores e invitados pudieron generar nuevos contactos y fortalecer relaciones comerciales.
Para la industria agrícola, este tipo de espacios tiene una importancia particular, considerando que muchas inversiones o decisiones productivas comienzan con conversaciones que posteriormente derivan en visitas a terreno, evaluaciones varietales, representaciones comerciales o nuevos proyectos.
Viveros de Chile resume ese espíritu en una idea:“La agricultura sigue siendo un negocio profundamente basado en relaciones de largo plazo y confianza”. Ese factor explica también el crecimiento que ha tenido AgroNight dentro de la programación.
El cierre del encuentro dejó un balance positivo para Viveros de Chile y sus empresas asociadas.“Esta octava versión de AgroTrade en Lima tuvo una gran convocatoria y nos permitió, junto a nuestros viveros socios, dar a conocer en Perú la oferta varietal y de especies que Chile tiene para este mercado. Fue una jornada muy enriquecedora, con paneles sobre temas clave para la agroexportación frutícola y el financiamiento del sector, además de importantes espacios de encuentro y colaboración. Esperamos seguir fortaleciendo estos vínculos y continuar desarrollando nuevas versiones de AgroTrade en Perú”, destacó Margarita Torres, Gerente General de Viveros de Chile.
La relevancia de AgroTrade & AgroNight se entiende además a partir de la relación comercial existente entre ambas industrias.
Perú es actualmente el principal mercado de destino para las plantas chilenas, mientras Chile se ha consolidado como uno de los principales proveedores de material vegetal frutal para el desarrollo agrícola peruano.
Esta dinámica ha permitido que viveros chilenos no solo exporten plantas, sino que también establezcan relaciones técnicas, comerciales e incluso operaciones directas en territorio peruano.
La octava edición de AgroTrade mostró que la relación agrícola entre ambos países puede avanzar hacia una etapa de mayor integración.
Chile aporta experiencia viverística, genética, conocimiento técnico y trayectoria exportadora.Perú, en tanto, continúa ampliando su superficie productiva, diversificando especies y demandando nuevas tecnologías y materiales que permitan mantener su crecimiento agroexportador.
En ese contexto, el desafío para los próximos años será transformar esa complementariedad en más proyectos conjuntos, nuevas inversiones y mayores oportunidades comerciales, aprovechando las capacidades de ambos países.
Con esa mirada, AgroTrade & AgroNight Perú 2026 cerró una nueva edición consolidándose como un espacio donde genética, mercados, inversión y relaciones comerciales convergen para proyectar el futuro de la agroexportación entre Chile y Perú.
Redacción News Frutas de Chile