Con el inicio de la primavera comienza también un período estratégico para productores frutícolas y apicultores: controlar tempranamente a la avispa chaqueta amarilla (Vespula germanica) antes de que sus poblaciones aumenten y comiencen a generar mayor presión sobre colmenas, insectos polinizadores y fruta madura.
INIA La Platina volvió a poner en agenda durante septiembre la estrategia Avispa-T “Atrapa la reina”, que aprovecha una etapa específica del ciclo de esta especie invasora. Entre septiembre y noviembre, las reinas fecundadas salen de su letargo invernal y buscan lugares donde establecer los nidos que darán origen a las nuevas colonias.
Para la fruticultura, actuar durante esta fase puede marcar una diferencia. Una vez que aparecen las primeras obreras, la reina permanece principalmente dentro del nido reproduciéndose y la colonia comienza a incrementar rápidamente su población. Por ello, capturar una reina durante la primavera permite intervenir antes de enfrentar posteriormente grandes cantidades de avispas obreras.
La chaqueta amarilla es un insecto oportunista que puede alimentarse de otros insectos, abejas y fruta. En los huertos, su presencia adquiere especial importancia a medida que los frutos maduran y se acerca la cosecha.
Las avispas pueden alimentarse directamente de la fruta y generar heridas que afectan su condición comercial. A ello se suma el riesgo que representa para los trabajadores que realizan labores de cosecha en sectores con alta presencia de la especie.
Antecedentes técnicos recopilados por INIA han identificado históricamente a las vides entre los cultivos donde la chaqueta amarilla puede provocar daños relevantes.
El problema para la producción frutícola no se limita al daño directo sobre la fruta.
Las obreras de chaqueta amarilla pueden atacar colmenas, capturar abejas y consumir larvas, pupas y miel, aumentando la presión sobre colonias que cumplen un papel fundamental en la polinización de numerosos cultivos agrícolas.
Pero su acción depredadora no se restringe a la abeja melífera. Vespula germanica es un depredador generalista que también puede consumir otros artrópodos e insectos polinizadores.
Este aspecto cobra cada vez más importancia para los productores. Un estudio divulgado por INIA La Cruz durante 2026 determinó que insectos silvestres —entre ellos abejas nativas, sírfidos, moscas y escarabajos— representaron cerca del 50% de las visitas florales observadas en huertos comerciales de palto estudiados en la Región de Valparaíso.
Esto refuerza la relevancia que tiene conservar una comunidad diversa de polinizadores dentro y alrededor de los huertos.
La recomendación de efectuar control temprano responde directamente al ciclo biológico de la especie.
Durante el invierno, las nuevas reinas fecundadas permanecen protegidas bajo cortezas, hojas, madrigueras u otros refugios. Cuando las temperaturas comienzan a subir salen de la hibernación y cada una inicia el proceso de construcción de un nuevo nido.
Por esta razón, entre septiembre y noviembre se encuentra una de las principales ventanas para controlar reinas y evitar que posteriormente se desarrollen colonias con miles de individuos.
El sistema Avispa-T, desarrollado por INIA, utiliza información meteorológica para identificar los períodos de vuelo de las reinas y posteriormente de las obreras, de manera de orientar el momento de aplicación de las diferentes estrategias de manejo. Actualmente la plataforma dispone de información para las regiones de Valparaíso, Metropolitana y O’Higgins.
INIA recomienda comenzar por aquellos sectores donde durante la temporada anterior se observaron avispas o nidos.
Como referencia, la estrategia considera la instalación de trampas aproximadamente cada 50 metros. Para la etapa de vuelo de las reinas, la plataforma Avispa-T indica el uso de agua y vinagre de manzana como atrayente, una alternativa destinada a disminuir el riesgo de capturar abejas.
Una vez que comienza el período de vuelo de las obreras, el manejo debe cambiar y se utilizan otras alternativas de control, por lo que la recomendación es seguir las alertas entregadas por la plataforma y las indicaciones técnicas correspondientes.
El SAG advierte además que no deben utilizarse trampas con cebos azucarados, debido al riesgo de afectar a las abejas y otros insectos benéficos.
Para productores y administradores de huertos, el mensaje central es adelantarse. La mayor presión visible de la chaqueta amarilla suele producirse cuando las colonias ya están desarrolladas y existen numerosas obreras buscando alimento. Esperar hasta ese momento implica enfrentar una población considerablemente mayor.
Controlar a las reinas durante la primavera permite, en cambio, actuar sobre el origen de las futuras colonias y disminuir anticipadamente una amenaza que más adelante puede coincidir con períodos sensibles para la fruticultura, como la maduración y cosecha de distintas especies.
En una temporada donde la calidad, condición de llegada y eficiencia productiva vuelven a ser determinantes para la competitividad de la fruta chilena, la recomendación técnica es clara: monitorear desde ahora, identificar correctamente a la chaqueta amarilla y efectuar el control en el momento adecuado de su ciclo biológico.