Con una industria del cerezo que enfrenta crecientes exigencias productivas, ambientales y comerciales, contar con información científica que permita tomar mejores decisiones en los huertos se vuelve cada vez más relevante. Bajo esa mirada, investigadores de la Universidad de Chile reunieron más de dos décadas de trabajo en una publicación dedicada específicamente al manejo sostenible de las principales plagas que afectan a este frutal.
El libro “Manejo sostenible de plagas del cerezo en Chile”, desarrollado por los académicos Tomislav Curkovic y Luis Sazo, del Departamento de Sanidad Vegetal de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, aborda alrededor de 16 plagas asociadas al cultivo, integrando evidencia científica, investigación aplicada y experiencias de validación en terreno.
La publicación surge en el marco del proyecto “Paquete tecnológico para la producción sustentable de Cerezas de exportación en la zona centro sur”, perteneciente al Programa Tecnológico del Centro Fruticultura Sur, iniciativa CORFO 16PTECFS-66647.
Uno de los principales aportes de la publicación es precisamente llevar los resultados de investigación hacia problemas concretos que deben enfrentar productores y asesores durante cada temporada.
Tomislav Curkovic explicó que el texto busca entregar una mirada específica sobre las plagas del cerezo desde el concepto de manejo sostenible.“La importancia del libro es que probablemente es el primero, al menos que uno conoce en Chile, que trata el tema de plagas del cerezo con una perspectiva de manejo sostenible. Es el primer texto de este tipo en Chile para el cerezo”.
El contenido busca entregar antecedentes que permitan analizar las estrategias de control con mayor respaldo técnico, evitando que las decisiones dependan únicamente de esquemas preestablecidos y avanzando hacia un uso más racional de las herramientas disponibles.
Para el profesor Luis Sazo, uno de los principales valores de la publicación está en la cantidad de investigación acumulada detrás de sus recomendaciones.“La verdad es que reúne más de 20 años de investigación que yo desarrollé con mi equipo en el laboratorio. Por supuesto, lo miramos con rigor científico, porque si estos resultados se repiten y luego se replican, existen altas probabilidades de que ocurra lo que nosotros hemos observado”.
Parte de ese trabajo contempló ensayos bajo condiciones controladas y posteriores validaciones en terreno, buscando comprobar si los resultados obtenidos experimentalmente se mantenían bajo condiciones reales de producción.
Este punto resulta especialmente relevante para los productores, porque disponer de evidencia sobre la eficacia de las distintas herramientas de control puede contribuir a racionalizar aplicaciones, mejorar la utilización de insumos y reducir costos innecesarios, además de disminuir el impacto ambiental asociado a determinadas estrategias fitosanitarias.
Uno de los ejemplos presentados por los investigadores corresponde a Drosophila suzukii, conocida como mosca de alas manchadas, una plaga que requiere especial atención por su capacidad de afectar fruta durante el proceso productivo.
En este ámbito, los investigadores evaluaron la eficacia de diferentes productos y detectaron diferencias en sus resultados. Los ensayos permitieron además revisar críticamente algunas recomendaciones que, según explicó Sazo, no contaban con suficiente respaldo experimental.
La experiencia refuerza uno de los mensajes centrales del libro: no todas las alternativas de control ofrecen necesariamente la misma respuesta y las decisiones deberían apoyarse en evidencia, monitoreo y criterios técnicos.
El manejo de plagas adquiere particular relevancia en una industria que tiene a Chile como principal exportador mundial de cerezas frescas y cuya superficie, de acuerdo con lo señalado durante el lanzamiento, supera las 75 mil hectáreas.
El vicedecano de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, Osvaldo Salazar, señaló que el crecimiento del sector también obliga a avanzar hacia una nueva etapa.“El desafío ya no es solamente producir más, sino producir mejor y de manera sostenible, asegurando la sanidad, la calidad y la competitividad de nuestros huertos en el largo plazo. En este contexto, el manejo de plagas adquiere una importancia estratégica”.
Para productores y exportadores, esta mirada adquiere especial importancia frente a mercados cada vez más exigentes respecto de la calidad, condición, inocuidad y sostenibilidad de la fruta.

Más que concentrarse solamente en describir las plagas presentes en los huertos, la publicación busca transformarse en una herramienta de consulta para productores, asesores, investigadores y estudiantes, entregando antecedentes científicos que permitan mejorar la toma de decisiones.
La propuesta apunta, en definitiva, a pasar desde estrategias de control basadas principalmente en aplicaciones hacia un manejo sustentado en conocimiento, evaluación y evidencia.
En un escenario donde mantener la competitividad de la cereza chilena dependerá no solo de los volúmenes producidos, sino también de la eficiencia con que se manejen los huertos y de la capacidad de responder a las exigencias ambientales y comerciales de los mercados, contar con información científica validada puede convertirse en una herramienta cada vez más estratégica para la industria.