Aunque el volumen acumulado a nivel nacional sigue situándose por debajo de los niveles del año pasado, las intensas lluvias y las precipitaciones de los últimos días generaron un impulso decisivo en obras hidráulicas estratégicas de Coquimbo, Valparaíso y la zona central.
Las recientes precipitaciones del invierno, si bien han generado situaciones complejas en diversas zonas del país, también han traído un alivio sumamente esperado para las cuencas del norte chico y la zona central de Chile. Según el más reciente Boletín Hidrometeorológico de la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas, publicado este 20 de julio de 2026, los pasos frontales de las últimas semanas han desencadenado un crecimiento significativo en los niveles de agua de varios embalses neurálgicos para el abastecimiento de agua potable y el riego agrícola.
A nivel consolidado nacional, la red de 25 embalses monitoreados por la DGA —distribuidos en nueve regiones del territorio— registra un volumen acumulado de 4.316 millones de metros cúbicos de agua. Esta cifra representa un 8,29% menos en comparación con los 4.706 millones de metros cúbicos reportados al cierre de julio de 2025. Sin embargo, detrás de este indicador general se esconde una marcada y positiva recuperación en sectores que sufrían severas restricciones hídricas, impulsada por un repunte en el caudal de los ríos y la acumulación de nieve en la cordillera.
La Región de Coquimbo se ha transformado en la gran protagonista de esta recuperación hídrica. La cuenca del río Limarí exhibe avances verdaderamente notorios: el Embalse Recoleta ha alcanzado un destacado 79% de su capacidad total, almacenando 78,9 millones de metros cúbicos de agua, lo que contrasta drásticamente con los niveles mínimos registrados en periodos anteriores. En la misma provincia, la cuenca del Choapa muestra un comportamiento altamente favorable con las obras de Corrales al 78% y El Bato alcanzando un 63% de llenado. En el extremo sur regional, Culimo sorprende al registrar un 77% de su capacidad en la cuenca del Quilimarí, mientras que Cogotí se posiciona en un 50%, devolviendo la tranquilidad a miles de productores agrícolas de la zona.
En la Región de Valparaíso, la atención se concentra en la seguridad del consumo humano. El embalse Los Aromos, pieza estratégica en la cuenca del río Aconcagua para el suministro de agua potable de la población costera, escaló hasta un sólido 72% de su capacidad total, albergando 25,2 millones de metros cúbicos. Por su parte, en la Región Metropolitana, el embalse El Yeso en la cuenca del Maipo mantiene un saludable 65% de almacenamiento con 143,1 millones de metros cúbicos acumulados, consolidando una reserva fundamental para afrontar los meses de mayor demanda urbana.
El origen de este vigoroso incremento responde directamente al evento meteorológico iniciado a mediados de julio, el cual no solo superó los promedios históricos de precipitación líquida en localidades como Vallenar, Ovalle, La Serena o Quillota, sino que depositó abundantes mantos de nieve en la cordillera. Rutas cordilleranas de la Región de Coquimbo como Cerro Olivares y Quebrada Larga anotaron superávits de nieve del 545% y 326% respectivamente en comparación a sus promedios históricos, garantizando un aporte sostenido durante el deshielo primaveral.
Hacia el centro-sur del país, la infraestructura de almacenamiento sostiene volúmenes operativos de gran envergadura. En la Región de O’Higgins, Convento Viejo registra un 74% de llenado destinado al riego, mientras que la represa hidroeléctrica de Rapel se sitúa en el 52% con 362,8 millones de metros cúbicos. Más al sur, los cinco embalses del Maule suman un total de 1.421,4 millones de metros cúbicos acumulados (44,27% de su capacidad conjunta), liderados por Colbún con 672,9 millones y la Laguna del Maule con 638,9 millones de metros cúbicos. En el Biobío, las grandes obras destinadas a la generación e irrigación acumulan 1.647,1 millones de metros cúbicos, sobresaliendo el Lago Laja con 953,4 millones de metros cúbicos almacenados.
A pesar de estas alentadoras cifras de crecimiento en el volumen acumulado, las autoridades de la DGA han reiterado la necesidad de mantener una gestión sumamente rigurosa y prudente del recurso. Esto se debe a que aún persisten cinco embalses en el país cuyos niveles actuales continúan por debajo del 20% de su capacidad máxima —como Puclaro y La Paloma en Coquimbo, Peñuelas en Valparaíso y Tutuvén en el Maule—, lo que recuerda que la recuperación hídrica total es un proceso progresivo que exige continuar con una administración responsable del agua.
Redacción News Frutas de Chile