El reciente hallazgo de un brote de mosca de la fruta en la zona de Ovalle, declarado a mediados de mayo, despertó preocupación en el sector agrícola de la Región de Coquimbo. Ante este escenario, la consigna en la región ha sido clara: la tecnología y el trabajo colaborativo son las mejores herramientas para erradicar esta plaga.
Es por ello, que la Fundación para el Desarrollo Frutícola (FDF) ejecutó el proyecto: » Investigación de Tecnología para el monitoreo de Trampas de Mosca de la Frutas» para desarrollar, con apoyo del Gobierno Regional de Coquimbo, una herramienta tecnológica que promete cambiar y modernizar la forma en que se vigilan los huertos. Trabajo que fue dado a conocer en una jornada de transferencia tecnológica en la cual participaron profesionales del Servicio Agrícola y Ganadero de la región de Coquimbo y productores frutícolas de la zona.
La jornada fue inaugurada por el director regional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Coquimbo, Luis Morales, quien junto con destacar la importancia de aunar esfuerzos para combatir el insecto, destacó el trabajo de Frutas de Chile y la Fundación para el Desarrollo Frutícola, FDF. «Los brotes de mosca de la fruta que se han presentando revisten preocupación no sólo para los productores de la región, sino que para nuestro servicio, por ello estamos trabajando para erradicar estos brotes lo antes posible. Esta jornada de hoy es prueba de ello, donde junto al sector privado estamos entregando información a los productores, pero lo más importante se están desarrollando pilotos con nuevas tecnologías para su monitoreo a fin de hacer más rápido y eficaz su detección y control».

Durante el encuentro, además de presentar la tecnología de monitoreo, se analizaron las medidas de prevención vigentes, las características de la plaga, las herramientas que existen para generar proyectos de investigación y capacitación y los productos químicos disponibles. Las exposiciones estuvieron a cargo de profesionales de FDF, el SAG, Otic Agrocap y Anasac.
Cristian Soto Mayor, representante de Frutas de Chile en la Región de Coquimbo, destacó la importancia de reaccionar a tiempo: «Hay mucha preocupación porque justamente se detectó un brote de mosca de la fruta en la zona de Ovalle hace un par de semanas, y los productores de frutas, especialmente de cerezas están preocupados y requieren de mayor información. Por ello, en esta jornada se transfirieron conocimientos de la plaga, el SAG expuso el estado de las medidas de prevención y control, y la Fundación para el Desarrollo Frutícola (FDF) presentó una herramienta tecnológica que moderniza y da agilidad al sistema de monitores de trampas».
Por su parte, Ricardo Adonis, gerente de desarrollo de FDF, explicó que la iniciativa busca dotar de herramientas avanzadas al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), optimizando el monitoreo que ya se realiza en la zona: «El objetivo de este proyecto es entregar al SAG, de manera piloto, un sistema que permita aplicar tecnología para la supervisión de trampas de mosca de la fruta en tiempo real. Nosotros no estamos desarrollando trampas, sino que este proyecto agrega inteligencia a las trampas existentes. Y esa inteligencia está dada por una plataforma web, de un sistema de información geo-referencial, más la comunicación vía celular».

Evelyn Bravo, geógrafa de FDF, agregó que, durante la jornada de transferencia informativa, a los participantes «se les mostró el funcionamiento de la plataforma de supervisión que hemos estado realizando para el SAG, donde se muestra en tiempo real la revisión de las trampas. Y esto es para optimizar los recursos del Servicio Agrícola y Ganadero, pues con este sistema se puede mostrar si es que hay algún ejemplar sospechoso en las trampas, el supervisor se entera en tiempo real de lo que está sucediendo. Se trata de una plataforma georreferencial y los pilotos los estamos desarrollando para las provincias de Elqui y Limarí. Son más de 1.200 trampas, las que se están monitoreando, tanto las trampas del sistema normal, las cuales tienen una revisión entre 7 a 14 días, y las trampas de campaña que ya tienen una frecuencia casi de dos veces por semana», observó.
La profesional agregó que este avance no solo agiliza el flujo de información, sino que permite una visualización integral del estado de la región al cierre de cada jornada. «La incorporación de herramientas digitales facilita que los supervisores cuenten con mapas actualizados, reportes fotográficos y alertas tempranas sobre la condición y ubicación de cada dispositivo de control», remarcó.
La meta final de este despliegue técnico es robustecer la estrategia sanitaria regional, permitiendo que las autoridades y los productores actúen con rapidez antes de que el problema se extienda, protegiendo así el patrimonio frutícola y asegurando la competitividad de los valles de Coquimbo en los mercados internacionales.

David Castro, jefe del Área de Entomología Cuarentenaria de FDF fue el encargada de explicar a los productores las características morfológicas y biológicas de la mosca de la fruta con el fin de que los productores pudieran adquirir conocimientos para reconocerla y su comportamiento a fin de controlarla. «El objetivo fue reforzar el conocimiento no solamente del monitoreo en el Sistema Nacional de Detección de Mosca de la Fruta, del SAC, con respecto a Ceratitis capitata, sino que también de otras moscas que también el SAG vigila, para apoyarlos con la detección», puntualizó el profesional.
Agregó: «La vigilancia es lo más importante en la columna vertebral que tiene el Servicio Agrícola Ganadero con todo el tipo de dispositivos de trampa de detección temprana. Eso permite inmediatamente tomar acciones que están estipuladas en el Programa Nacional del SAG, lo que implica «sensibilizar » la zona donde haya una detección a través de las trampas» o bien pasar a una acción de erradicación, donde se incluyen ya controles químicos, controles mecánicos, sacar frutas de los árboles, se produce toda una mecánica de desplazamiento con altos recursos en mano de obra y también de aplicaciones químicas contra la plaga, de manera que, en las próximas inspecciones no haya captura, de tal forma de poder levantar una cuarentena, lo cual sucede luego de tres ciclos teóricos sin una sola captura más», puntualizó Castro.

El profesional indicó que al ser la mosca de la fruta una plaga cuarentenaria, ello implica que al detectarse un brote, se aplica un radio de cuarentena y acciones de mitigación para que los envíos no impliquen riesgo en el destino. «Estas medidas no sólo tienen costos para el productor o exportador, sino que para todo el país, por lo mismo es clave controlar y erradicar la
Asimismo, David Castro indicó que como FDF siempre han trabajado de la mano con el SAG y con organismos internacionales responsables de la fitosanidad, desarrollando investigaciones, y a modo de ejemplo describió que «entre 2003 al 2006, tuvimos que evaluar la eficacia de todos los procedimientos de control destinados a la mosca de la fruta a fin de determinar si eran eficientes o no. y ese es un ejemplo de los muchos aportes que hemos hecho como FDF en pos de resguardar la fitosanidad del sector frutícola, que es clave para el proceso exportador, pero también para el bien del país, pues esta industria significa trabajo y desarrollo».
Durante la jornada, Alejandra Larach, sugerenta del área de fruticultura de FDF y Mónica Delgado, jefa de Desarrollo de OTIC Agrocap, entregaron información valioso sobre las herramientas a las que pueden postular para llevar adelante estudios o capacitaciones.
En este marco, Larach, explicó que, «una de las herramientas disponibles para que ellos puedan fomentar la I+.D.,, por ejemplo, en investigación o evaluación de variedades, pensando que en Ovalle las cerezas tempranas tienen un importante desarrollo, tiene relación al beneficio tributario acogido a la ley I+.D. En este punto, también destaco el trabajo colaborativo, por ejemplo, para encontrar las mejores variedades, caracterizarlas y trabajar en conjunto para posicionar mejor la fruta de Ovalle».

La profesional también destacó el trabajo que se desarrolla en el reciente inaugurado laboratorio de fitopatología de FDF, el cual, » abrimos en enero de este año y ya hemos recibido entre 30 y 40 muestras así que estamos súper contentos porque hemos podido trabajar en la temporada de uva de mesa. Creo que, sin duda , es una instalación que suma a todas las otras áreas de trabajo y servicio de FDF, como es cuarentenaria, inocuidad, clima y geomátika. La fitopatología es otra de las aristas importantes de la fitosanidad, sobre todo por la importancia en poscosecha. Con esta multiplicidad de áreas, lo que queremos como FDF no es sólo ofrecer un servicio, por ejemplo de diagnóstico, decirle al productor mira Ud tiene tal enfermedad en su campo, sino que también entregar herramientas que le permitan abordarlo».

Por su parte, Mónica Delgado expuso sobre la importancia de la capacitación para abordar los desafíos futuros de la industria, entregando información sobre las herramientras que les permiten hacerlo. «Las empresas pueden potenciar la capacitación de sus trabajadores a través del uso de su franquicia tributaria en capacitación, puesto que les permite la rebaja de impuestos hasta el 1% , siendo una herramienta clave para fortalecer a sus equipos de trabajo. Para optar a ello, en diciembre las empresas, si no han usado su 1% en capacitación lo traspasan a nuestra OTIC Agrocap y les queda disponible para usarlo, durante el año que viene en las capacitaciones que le son necesarias».
Añadió: «La capacitación es importante para desarrollar las habilidades y aptitudes de los trabajadores en los cargos que desempeñan. Es fortalecer los equipos de trabajo, es que también esto contribuya a dar cumplimiento a toda la normativa de la legislación chilena en lo laboral», observó Delgado,

Finalmente, Eduardo Pinto, director Técnico del Cluster de Insecticidas de ANASAC fue el encargado de informar sobre los diversos manejos de plagas a nivel nacional. «Entre ellos estamos buscando alternativas para moscas de la fruta, desarrollando diversas soluciones, ya sea mediante insecticidas de síntesis química como alternativas biorracionales, que no sumen residuos y que nos permitan optar a mercados más amplios a nivel global. Creemos que estas instancias, donde participan los productores, permiten hacer transferencias tecnológicas y de información para que puedan tomar decisiones oportunas, implementar los manejos adecuados y así abordar las problemáticas de plagas», cerró.