La sanidad vegetal volvió a posicionarse como un eje estratégico para la agricultura del norte de Chile y sur del Perú, luego de que una delegación integrada por 25 productores peruanos y representantes del Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú (SENASA) visitara el valle de Azapa, en la Región de Arica y Parinacota, con el objetivo de conocer en terreno las estrategias de control de la mosca de la fruta implementadas por Chile.
La actividad se desarrolló en el marco de un proyecto de cooperación impulsado por la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID) y la Agencia Peruana de Cooperación Técnica Internacional (APCI), con apoyo del Gobierno Regional de Arica y Parinacota, fortaleciendo el trabajo binacional frente a una de las plagas más complejas para la fruticultura: la mosca de la fruta (Ceratitis capitata).

Durante la jornada, los asistentes recorrieron predios agrícolas del valle de Azapa para conocer las metodologías implementadas por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), especialmente en materias de detección temprana, sistemas de trampeo y muestreo fitosanitario.
El director regional del SAG, Álvaro Alegría Matus, destacó el valor técnico de la actividad señalando que:“Estamos muy contentos y satisfechos de esta jornada donde pudimos recibir a 25 productores del Perú y 5 funcionarios del Senasa para compartir experiencias en el control de la mosca de la fruta a través del trampeo y el muestreo”.
La autoridad agregó que “creo que fue una jornada única, una jornada de trabajo, donde pudimos expresar la forma de detectar y controlar la mosca en Arica hacia productores de distintos sectores de Tacna, tanto de la zona baja, media y alta”.
La mosca de la fruta es considerada una de las principales amenazas fitosanitarias para la producción hortofrutícola a nivel mundial debido a su capacidad de afectar numerosos cultivos y restringir el acceso a mercados internacionales.
Chile mantiene históricamente un estatus sanitario privilegiado respecto a esta plaga, condición clave para la exportación de frutas frescas. Sin embargo, la cercanía geográfica y el tránsito fronterizo permanente obligan a mantener programas de vigilancia y control permanentes en la macrozona norte.
Según el SAG, el control de Ceratitis capitata requiere estrategias integradas que combinan monitoreo, control químico focalizado, eliminación de hospederos y trabajo coordinado con productores. (sag.gob.cl)
Desde Perú, las autoridades sanitarias valoraron la experiencia chilena y el intercambio técnico desarrollado en terreno.
El director ejecutivo de SENASA Tacna, Sócrates Fernández, señaló que, “para nosotros es algo muy fructífero esta visita, porque vemos el trabajo altamente calificado de parte del SAG Chile en el control integrado de la mosca de la fruta. Es una oportunidad para recoger experiencias técnicas y aplicarlas en nuestra zona productiva de Tacna”.
Por su parte, Liris Monasterio, gerenta de la Asociación de Procesadores y Exportadores de Aceituna de Mesa y Aceite de Oliva del Perú (Pro Olivo), enfatizó que: “Este tipo de instancias enriquece la experiencia y permite visibilizar la problemática de los productores ante las autoridades sanitarias. Es fundamental articular esfuerzos entre ambos países para controlar y erradicar esta plaga que afecta gravemente a la agricultura”.
La instancia refleja una tendencia creciente en América Latina: avanzar hacia modelos de cooperación regional para enfrentar amenazas fitosanitarias comunes, especialmente en territorios agrícolas interconectados.
En zonas fronterizas como Arica-Tacna, donde existe un intenso intercambio comercial y agrícola, el trabajo conjunto entre servicios sanitarios se vuelve clave para proteger la competitividad exportadora y reducir riesgos productivos.
Además, expertos coinciden en que el cambio climático podría favorecer la expansión de plagas hacia nuevas áreas, aumentando la necesidad de fortalecer sistemas de vigilancia y coordinación internacional.