
La cosa está peleada. La última encuesta -del 16 de junio- dice que gana el Brexit, es decir, la salida del Reino Unido [RU] de la Unión Europea [UE].
El resultado fue: 45% salir, 43% permanecer y 13% no sabe. Del 13% depende todo.
Los riesgos de un eventual alejamiento del RU de la UE, serían tres: comercial, financiero y político.
El político parece ser el más acotado, a sólo Portugal y España, ya que, en ambos casos las próxima elecciones podrían modificar las alianzas gobernantes y generar nuevos candidatos a salirse de la UE.
El riesgo financiero -para mi gusto- es mínimo. Los mercados financieros tienen un nivel de integración muy grande que es independiente de este tipo de alianzas. Aunque Londres, como la plaza bursátil más grande de Europa, podría mover recursos a favor del RU y en contra de la UE.
La única variante posible en este ámbito sería la mayor dificultad que tendrían de los países de la UE con problemas de deuda fiscal [Grecia, España y Portugal] para conseguir financiamiento barato en la UE. Esto porque el RU es una de las cinco potencias económicas del bloque y su salida implicaría que la UE se quedaría sólo con cuatro grandes [Alemania, España, Italia y Francia] y con sólo dos en posición de aportar recursos.
Donde sí puede haber problemas es en el frente comercial. Nuestras exportaciones y más aún nuestras exportaciones de fruta fresca al RU quedarían afectas a un arancel de 6% , lo que sin duda implicaría una pérdida de competitividad importante.
Por suerte hay dos años de plazo antes de que el Brexit se concrete en términos legales y haga elevar nuestros aranceles en el RU. De ocurrir lo anterior, la Direcon va a tener que intentar replicar el TLC que tenemos con la UE y buscar una especie de «copy&paste» para un nuevo TLC con RU que deje las cosas tal como están hoy.
Lo que me imagino se oye más simple de lo que en verdad va a ser.
Ahora, lo que pocos han dicho y es lo que -quizás- sea el lado positivo de salirse de la UE, es la posibilidad del RU de firmar un Tratado de Cooperación Estratégica con EE.UU. [una especie de NAFTA+1] que podría modificar no sólo el mapa comercial sino además el mapa político del hemisferio occidental.
Habrá que estar muy atentos a lo que pase hoy.