Frutas de Chile se encuentra de luto tras conocerse el sensible fallecimiento de su expresidente, Ronald Bown Fernández. Reconocido transversalmente por su liderazgo empresarial, Bown ejerció la presidencia del directorio de la Asociación de Exportadores de Frutas de Chile AG desde 1990 hasta su retiro en el año 2022.
Nacido 07 de noviembre de 1945, tuvo una infancia itinerante y dinámica que forjó su carácter. Pasó por diez colegios diferentes a lo largo de su juventud, una travesía que lo llevó a vivir en Viña del Mar, en el Cerro Alegre de Valparaíso, y a cruzar fronteras. Residió durante casi diez años en Venezuela y pasó una temporada en un internado en Baviera, Alemania. A su regreso a Chile, dominaba el alemán mejor que el castellano y hablaba con un marcado acento caribeño. Esta riqueza cultural y su paso por tantas aulas le otorgaron una capacidad única para conectar con personas de todas las realidades y tratarlas siempre de igual a igual.

Su veta de liderazgo y su compromiso social se manifestaron de forma temprana. Mientras estudiaba Ingeniería Comercial en la Escuela de Negocios de Valparaíso, Ronald participó activamente en junio de 1967 en la histórica primera toma universitaria de Chile. Lejos de las postura rígida siempre buscaba el entendimiento entre las partes, él mismo se definiría risueñamente con un concepto que desconcertaba a muchos: un “momio de izquierda”, término con el que explicaba su profunda vocación social, su incansable búsqueda del bienestar de todos.
En el ámbito personal, su vida estuvo marcada por el amor a su numerosa familia. Fue padre de siete hijos: Ronald, Carol, Denise, Astrid, Emilia, Tomás y Teresita. Supo respetar con sabiduría y generosidad las decisiones y vocaciones de cada uno de ellos.

En 1989, su amor por el arte y las comunicaciones lo llevaron a fundar una radio infantil llamada «Mundo Nuevo», movido por el deseo de entregar una luz novedosa a los niños del país en momentos complejos.
Ronald llevaba en su sangre la historia y la pasión por el deporte. Aunque de niño se maravilló con el «Ballet Azul» de la Universidad de Chile, el relato de su madre lo convirtió para siempre en un fiel hincha de la Universidad Católica. Su padre Carlos Bown, fue el autor del mismísimo himno de la UC. También fue un fanático del golf, y coleccionista entusiasta de diferentes objetos.
Antes de transformarse en el rostro indiscutido de la fruticultura chilena, forjó su camino profesional en el área farmacéutica, destacando como gerente en Laboratorio Chile y Schering-Plough. Sin embargo, el destino le tenía preparado su verdadero hogar laboral en la Asociación de Exportadores de Fruta (Asoex), donde asumió la dirección ejecutiva en 1986 y posteriormente la presidencia del directorio en 1990.
Ingeniero comercial de profesión, Ronald Bown asumió la conducción del gremio en una época de grandes transformaciones para Chile, logrando estructurar una visión de largo plazo que priorizó la apertura de mercados, la fitosanidad y la calidad. Durante su conducción, no solo lanzó las primeras campañas de promoción internacional de la fruta fresca chilena y fue consolidando los primeros récords de exportación, sino que también defendió con firmeza la asociatividad, y el trabajo conjunto entre los sectores público y privado, la apertura comercial de Chile. Su gestión se caracterizó por anticiparse a las exigencias globales, promoviendo de manera decidida la sustentabilidad, la inocuidad alimentaria y la responsabilidad social en el campo.

Durante sus 35 años lideró la organización y la industria de fruta, a través de tormentas y bonanzas. Todos recordamos su temple de acero, durante la crisis de las uvas envenenadas en 1989, liderando con argumentos científicos la defensa de los productores y exportadores chilenos frente al gobierno de los Estados Unidos. Su liderazgo no fue el de un burócrata, sino el de un incansable tejedor de lazos, enfocado en poner a todos de acuerdo y en impulsar la asociatividad y la responsabilidad social en el agro, siendo también gestor del estrecho trabajo público-privado que la entidad continúa hasta el día de hoy.
Tras anunciar el inicio de su proceso de jubilación en mayo de 2022, el propio directorio de la asociación manifestó -en su momento- el mayor de los agradecimientos por los innumerables logros alcanzados bajo su administración, destacando de manera muy especial “su profunda dedicación para conjugar con éxito los intereses propios del sector productivo con las prioridades estratégicas del país”.
Hoy, su partida, sin dudas, deja un profundo vacío, no sólo en su familia, sino que también en todos quienes lo conocieron dentro del sector que, bajo su guía, logró consolidarse como uno de los pilares de la economía nacional y un referente a nivel mundial.
Frutas de Chile envía sus más profundas condolencias a su familia, amigos, excolaboradores y a todos quienes lo conocieron y sienten hoy su partida. Su incansable compromiso con la fruticultura chilena seguirá vigente como un modelo de inspiración para las futuras generaciones de productores y exportadores del país.