El cambio climático, los eventos extremos y las amenazas fitosanitarias representan hoy uno de los mayores desafíos para el desarrollo y la sostenibilidad del campo chileno. En el sector frutícola, donde las inversiones por hectárea y los ciclos de producción son de alto costo, contar con mecanismos de respuesta oportuna es indispensable.
Para profundizar en las alternativas de apoyo estatal y la ruta trazada para el rubro, News Frutas de Chile conversó con Cristián Buccione, director de Agroseguros (Comité de Seguros del Agro de Corfo y Minagri). En esta entrevista, la autoridad detalla el funcionamiento de los subsidios, el nuevo seguro colectivo para enfrentar la Mosca de la Fruta y los pilares para consolidar una cultura de aseguramiento en los huertos del país.
Agroseguros es una entidad estatal vinculada a CORFO y al Ministerio de Agricultura. Nuestra labor principal es administrar el subsidio estatal destinado a la contratación de seguros silvoagropecuarios, ya sean individuales o colectivos. Nuestro objetivo es que los agricultores puedan proteger oportunamente sus cultivos e inversiones ante riesgos climáticos —como heladas, lluvias extemporáneas o granizos—, incendios y riesgos sanitarios. Queremos asegurar la agricultura para fortalecer su resiliencia y crecimiento.
Contamos con tres instrumentos clave en la línea individual:
Además, disponemos de una herramienta colectiva inédita y fundamental para el sector: el Seguro Catastrófico Colectivo para Mosca de la Fruta.
Es una póliza contratada directamente por Agroseguros (a través de HDI Seguros) con un subsidio del 100%, es decir, costo cero para el productor y sin trámites previos de contratación. Cubre a fruticultores y hortaliceros de todo Chile que tengan predios de hasta 50 hectáreas con especies hospederas.
Opera cuando el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) detecta un foco y decreta una resolución que instruye la descarga y destrucción obligatoria de fruta en un radio de 200 metros. Si la descarga supera los 200 kilos, se indemniza a razón de $800 por kilo descargado, con un tope de 10.000 kilos por hectárea (máximo 1 hectárea por beneficiario). El único requisito operativo clave es que el agricultor colabore y permita el ingreso del SAG para realizar las labores de control; una vez concluido el procedimiento y emitida el acta, la aseguradora paga directamente al productor.
El subsidio base parte en un 40% y puede llegar hasta un 69% del costo total de la póliza. Si el productor es además usuario de INDAP, existe un subsidio complementario que eleva la cobertura estatal cercana al 80%.
Pueden optar todos los agricultores con iniciación de actividades en primera categoría (afectos a IVA). Y quienes no cuenten con iniciación pero sean clientes de crédito de INDAP, BancoEstado u otras entidades financieras autorizadas, también pueden acceder para montos asegurados de hasta 250 UF por temporada. La contratación se hace directamente con las compañías que operan el programa (HDI Seguros y SURA Seguros), a través de corredores de seguros o en la banca.
Así es. Hemos observado que la fruticultura ha tenido una tasa de contratación históricamente baja en comparación con los cultivos industriales o las hortalizas. Esto suele deberse a la dispersión geográfica y, en muchos casos, a una baja percepción del riesgo. Sin embargo, el clima actual no da tregua y “prevenir es mejor que curar”. Tener un seguro entrega la tranquilidad de que el capital de trabajo y los costos invertidos están respaldados ante cualquier imprevisto.
Nuestro trabajo se estructura en cuatro pilares estratégicos:
Avanzamos con la convicción de robustecer la seguridad productiva, asegurar la continuidad operacional de nuestros campos y proteger la economía de cada productor. Para cotizar o simular coberturas, los invitamos a revisar las herramientas en nuestro sitio web www.agroseguros.gob.cl.
Redacción News Frutas de Chile