En el corazón agrícola de Los Niches, Curicó, equipos de la 1ª Comisaría de Carabineros, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y el Servicio de Impuestos Internos (SII) desplegaron un operativo preventivo y de control que apunta a un objetivo concreto: cortar el mercado de insumos robados, asegurar la trazabilidad de fertilizantes y fitosanitarios, y dar certezas a productores y trabajadores en plena preparación de temporada.
Los trabajos están siendo coordinados y georreferenciados a partir de denuncias y patrones de riesgo detectados en la zona. En cada predio fiscalizado, los equipos verifican procedencia legal (facturas, guías), rotulación y registros de lotes, plan de aplicación y condiciones de almacenamiento de fertilizantes y plaguicidas, además de revisar bodegas, áreas de carga y accesos para desalentar la receptación y el uso de productos sustraídos.
La seremi de Seguridad Pública, María José Gómez, subrayó que la estrategia descansa en la articulación interinstitucional: “Es fundamental combinar prevención y fiscalización con Carabineros, SAG y SII para enfrentar los delitos vinculados al agro, en particular el robo de insumos. Lo que partió en Curicó buscamos replicarlo en otros sectores rurales”.
Desde Carabineros, el comisario de Curicó, Mayor Juan Díaz Serrano, precisó el foco operativo: “La jornada de fiscalización en distintos predios apunta a prevenir la receptación, asegurar el correcto almacenamiento y que todo producto tenga procedencia legal acreditada con guías y facturas”.
El director regional del SAG, Juan Pablo López, enfatizó el componente técnico: “Nos hemos desplegado para verificar uso, comercialización y aplicación de insumos. Ante el aumento de incursiones delictuales en predios, realizamos revisiones exhaustivas para determinar si existen productos vinculados a robos recientes y, de ser necesario, activar los procedimientos sancionatorios y las denuncias penales”.
El control integrado protege la inocuidad y trazabilidad agrofrutícola, reduce el riesgo de contaminaciones cruzadas por productos de origen dudoso, resguarda la continuidad operacional (menos paradas por siniestros) y blinda la reputación exportadora frente a auditorías de clientes y autoridades en destino. Además, dificulta la formación de mercados paralelos de agroquímicos y fertilizantes, una de las principales fuentes de financiamiento delictual en zonas rurales.
Las entidades anunciaron que el servicio continuará durante la temporada con nuevas rondas de control y apoyo a víctimas, reforzando la sensación de seguridad y la protección agrofrutícola en Curicó y sectores rurales aledaños.