La industria del kiwi de Chile se encuentra en un momento «brillante», pero con un crecimiento acelerado, donde los riesgos de tropezar son latentes. Frente a este escenario, el Comité del Kiwi , con apoyo de Redagrícola, organizó una nueva edición del Kiwi Day, un encuentro que busca sentar las bases estratégicas para los próximos cinco y diez años. Carlos Cruzat, presidente del gremio, explica que el objetivo central es alinear toda la cadena productiva y exportadora de esta súper fruta en torno a una mirada común. La urgencia radica en que los volúmenes que se están plantando son significativamente altos, y el sector debe decidir hoy cómo reaccionará ante esta realidad productiva, logística y comercial.
La gran preocupación que Cruzat pondrá sobre la mesa es la calidad del producto actual, debido a las consecuencias negativas de descuidar los estándares en un mercado global hiperconectado. En sus propias palabras, el líder gremial se distancia de los discursos complacientes y afirma de manera directa: «Honestamente, hay fruta que es un desastre, es muy mala y crecer con esa fruta es un fracaso seguro». El peligro de que la fruta que no cumpla con los requerimientos que el mercado y los consumidores esperan, es que contaminen la reputación del kiwi chileno y destruyan la confianza del consumidor internacional, por lo mismo, el nuevo Kiwi Day busca aunar criterios que permitan el desarrollo de fruta competitiva y aprovechar el positivo espacio de un mercado global que quiere consumir kiwi.

Para abordar esto, el Kiwi Day se estructurará a través de presentaciones muy dinámicas, de 20 minutos cada una, que recorrerán toda la cadena, desde el huerto hasta el destino final. Durante la mañana, se revisará la mega-transformación comercial, con videoconferencias que analizarán las oportunidades en Estados Unidos, la visión global de la gigante Zespri y paneles de debate con destacados directores comerciales de empresas del país. Por la tarde, el foco bajará a la tierra: técnicos y productores compartirán sus experiencias prácticas sobre el manejo de huertos jóvenes y maduros, la relevancia clave de la polinización para lograr mejores calibres y las fórmulas para optimizar la capacidad de guarda de la fruta.
La cita, que tendrá lugar el 30 de julio en el Monticello, también servirá para mirar el espejo de otros sectores frutícolas que sufrieron colapsos de precios al no manejar su crecimiento y calidad. El presidente del Comité indicó que el kiwi chileno tiene la enorme ventaja de estar atomizado en el mundo, pero esa virtud se diluye si el jugador en la cancha no rinde., usando términos futboleros tan de moda estos días, expresó: «Estar frente al arco y no poder anotar porque no se tiene la fruta adecuada es lo peor que nos podría pasar».
Respecto al peligro de expandirse sin orden, Cruzat reflexiona con cautela: «El crecer en sí mismo no tiene ningún problema, es lo más lógico y sano, pero hay muchos que en el crecimiento se desploman. Nosotros estamos frente a una tremenda oportunidad; la idea es que con la fruta correcta podamos aprovechar la gran oportunidad de mercado que está viviendo la categoría kiwi a nivel mundial».
Por todo esto, la participación de los socios, productores y exportadores en este evento es considerada un deber ineludible para la supervivencia del negocio a largo plazo.
Carlos Cruzat concluye que la industria se enfrenta a una oportunidad histórica gracias a la altísima valoración que el consumidor final le está dando al kiwi a nivel global. Por lo que, la nueva versión del Kiwi Day «no será un espacio para la autocomplacencia, sino una invitación directa y necesaria a prepararse colectivamente para hacer lo correcto, asumiendo las exigencias de un cultivo que puede ser extremadamente rentable si se administra con excelencia y disciplina sectorial».
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Redacción News Frutas de Chile