En un esfuerzo por diversificar la agricultura regional y expandir las oportunidades para los productores, SQM Yodo Nutrición Vegetal ha inaugurado el proyecto piloto «Arándanos en el Desierto» en Colonia Pintados, dentro de la árida Pampa del Tamarugal, Región de Tarapacá.
Esta innovadora iniciativa busca evaluar la factibilidad técnica y productiva del cultivo de arándanos en condiciones extremas, aprovechando la experiencia de SQM como productor de fertilizantes especializados.
El corazón del proyecto es un invernadero que actualmente alberga 26 variedades de arándanos. El objetivo es determinar cuáles de estas cepas presentan la mejor adaptabilidad y potencial de producción en el desierto más árido del mundo, para luego expandir su cultivo al resto de la región.
El proyecto se enfoca en factores de alta relevancia para la sostenibilidad en el desierto:
Atilio Narváez, subgerente de Programas Sociales de SQM, destacó la complejidad de obtener material genético nuevo y adecuado para este desafiante ecosistema. Juan Francisco Palma, gerente de Desarrollo e Innovación de SQM, enfatizó que el proyecto responde a las «exigencias que nos están poniendo las comunidades» y destacó que utiliza tecnología, fertilizantes y especialistas chilenos, capitalizando la experiencia global de la compañía.
Orlando Ramos, un agricultor de arándanos que forma parte del piloto, señaló que la gran cantidad de variedades en estudio aumenta la «alta probabilidad» de éxito, aunque muchas plantas serán desechadas por no ser adecuadas para la zona.
Ramos detalló que el proyecto está en una etapa de adaptación e investigación, en la que se observan las plantas en distintas fases de desarrollo. «El tiempo nos dará los resultados que tanto esperamos, qué variedades serán las que mejor se adapten a este desierto,» afirmó.
A nivel global, la superficie cultivada de arándanos creció un 32% entre 2019 y 2023. Chile se encuentra entre los seis principales productores mundiales, y los resultados de este piloto podrían abrir oportunidades estratégicas para las regiones del norte del país, mostrando un gran potencial de desarrollo futuro.
Ronald Yavar, seremi de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Tarapacá, resaltó que la importancia del proyecto radica en su lógica de construcción, buscando llevar la investigación y la tecnología a una cadena productiva sostenible en las zonas desérticas.