En el marco del 11° Simposio Internacional de Uva de Mesa, celebrado en Murcia bajo el lema “El arte de producir uvas”, el Comité de Uva de Mesa de Frutas de Chile tuvo una destacada participación a través de su director ejecutivo, Álvaro Aspée, quien integró el panel de discusión sobre el presente y futuro de la industria a nivel global.
Durante su intervención, Aspée entregó las proyecciones y el diagnóstico del sector exportador chileno de cara a los próximos ciclos comerciales, haciendo énfasis tanto en las estimaciones de volumen como en la transformación estructural de la oferta nacional. Cabe destacar que en el evento participaron, además, empresas nacionales como Santa Elena, Dole , Subsole, Gesex, CFN y Y Polar Fruit.

Respecto a las estimaciones productivas, el director del Comité detalló: “Nuestro Comité proyecta para la temporada 2026/27 una recuperación de los volúmenes de exportación, cercana al 16% respecto de la temporada pasada. Sin embargo, más que destacar esta expansión de la oferta, es clave poner énfasis en que se trata de una recuperación después de una temporada particularmente baja, lo que nos permite, volver a niveles similares a los de hace dos temporadas”.
Asimismo, puso en relieve el profundo cambio que ha vivido la matriz productiva chilena en la última década. “Hace cerca de diez años, las variedades licenciadas representaban apenas el 8% de los envíos del país, cifra que hoy se sitúa en torno al 72%, consolidando una oferta renovada y con altos estándares de calidad”, afirmó.

Pese a este importante recambio genético, Aspée advirtió que la innovación en el campo debe ir necesariamente acompañada de una estrategia de comercialización precisa frente a la nueva dinámica internacional.
“Mi principal mensaje fue que las nuevas variedades han sido un avance muy importante y están ayudando a enfrentar desafíos productivos y climáticos, pero la genética no es una solución por sí sola. Hoy necesitamos encontrar el mercado correcto y el momento adecuado para cada variedad», enfatizó.
El ingeniero agrónomo añadió que esta renovación varietal no es un fenómeno exclusivo de Chile, sino un proceso que ha permitido alargar las campañas en distintos orígenes, estrechando los espacios comerciales tradicionales: “Esto es especialmente relevante porque la renovación varietal también ha permitido extender las temporadas productivas en distintos países. Estamos viendo una creciente superposición entre orígenes como Chile, Perú y China, reduciendo las ventanas comerciales que tradicionalmente existían”.
Finalmente, concluyó que la competitividad del sector dependerá de una gestión comercial eficiente y adaptada a estas nuevas ventanas de suministro: “Uno de los grandes desafíos de la industria global ya no es solamente producir mejores uvas, sino cómo administrar una oferta disponible, durante períodos cada vez más extensos y lograr que cada variedad llegue al mercado adecuado en el momento correcto”.
Redacción News Frutas de Chile