- La macroencuesta a 5.500 productores de diez países muestra un cambio estructural: se consolida el auge de los productos biológicos, irrumpe la IA generativa para la planificación diaria y los asesores técnicos reemplazan la influencia de los vendedores tradicionales.
La agricultura internacional atraviesa un punto de inflexión decisivo. Atrapados entre precios deprimidos, por ejemplo, en los granos (commodities), costos persistentemente altos de insumos básicos y una creciente volatilidad climática y geopolítica, los productores del mundo están cambiando de forma radical la manera en que toman decisiones. Lejos de paralizarse, el sector responde con una estricta disciplina financiera, un viraje hacia insumos más sostenibles y una adopción tecnológica pragmática.
Así lo revela la cuarta edición del informe bienal Global Farmer Insights 2026, elaborado por la consultora global McKinsey & Company. El estudio, desarrollado entre abril y julio de 2026, recopiló las perspectivas de 5.500 agricultores en diez países (incluyendo por primera vez a Perú, España y China, junto a potencias agrícolas como Estados Unidos, Brasil, Argentina, Canadá, Francia, Alemania e India).
Economía en tensión
El informe constata que el optimismo financiero se ha enfriado de forma notable. La intención neta de gasto en el agro para los próximos 12 a 18 meses cayó 24 puntos porcentuales respecto a 2024 a nivel global. Esta desaceleración la encabezan países como Argentina (-49 puntos), Canadá (-29 puntos), India (-28 puntos) y Brasil (-25 puntos).
Frente a la compresión de márgenes, los productores están priorizando el retorno a corto plazo:
- El recorte en fertilizantes y maquinaria: Por primera vez en la serie del estudio, más del 35% de los agricultores afirma que reduciría en primer lugar el gasto en nutrientes (fertilizantes N-P-K) bajo presión de márgenes, y un 16% postergaría maquinaria. Sin embargo, son exactamente las mismas categorías que encabezan la reactivación cuando la rentabilidad mejora (el 48% y el 35% planea refinanciarlas primero, respectivamente).
- Giro hacia los genéricos: En protección de cultivos, los productores de Norteamérica y Europa están sustituyendo marcas consolidadas por alternativas genéricas para rebajar costos. En cultivos extensivos de Norteamérica, el 36% prevé migrar a genéricos (frente a un 12% hacia marcas), mientras que en Europa el 30% planea hacerlo (frente a solo un 7% hacia marcas).
Disparidad de riesgos
Las prioridades y preocupaciones de los productores varían fuertemente según la geografía:
- En Norteamérica (66%) y Europa (58%), el principal riesgo para los beneficios en los próximos dos años continúa siendo el encarecimiento de los insumos y la volatilidad de los granos.
- En América Latina, el clima extremo lidera con un 58% como la mayor amenaza directa a las ganancias, exacerbado por el fenómeno de El Niño, la sequía y las olas de calor que aceleran los ciclos de plagas y vuelven más complejo su control agronómico.
- En Asia, la principal preocupación se divide entre los insumos (53%), el clima (44%) y la escasez de mano de obra (31%), particularmente sensible en los pequeños productores de la India.
Innovación en el campo
La respuesta a estos desafíos no es el abandono de la tecnología, sino una selección mucho más rigurosa basada en el retorno comprobado:
- Auge de bioestimulantes y biocontrol: Los productos biológicos representan uno de los puntos más brillantes del informe. A nivel global, el 48% de los agricultores utiliza bioestimulantes y el 41% recurre a biocontroladores. La penetración es especialmente alta en cultivos de alto valor o especialidad (frutas, hortalizas), donde el 59% utiliza bioestimulantes y el 52% biocontrol. América Latina lidera el uso mundial (un 72% de productores de cultivos especiales usa bioestimulantes y un 67% biocontrol), impulsada por regulaciones sobre límites máximos de residuos en mercados de exportación y la severidad de las plagas locales.
- Maduración de la tecnología agrícola tradicional (Agtech): Si bien el 50% de los agricultores globales usa al menos una herramienta agtech (+4 puntos porcentuales frente a 2024), en mercados maduros como EE. UU. el crecimiento fue de apenas 2 a 3 puntos, sugiriendo un techo de saturación. Las soluciones que más crecen son las operativas que no exigen gran capital inicial: sensores remotos (26% de adopción, +6 pp) y software de gestión agrícola (24%, +5 pp), mientras la agronomía digital se mantiene a la cabeza con un 31%. Por el contrario, la automatización y la robótica continúan rezagadas (5%) debido a sus altas barreras de inversión.
La irrupción de la Inteligencia Artificial Generativa
Uno de los hallazgos más novedosos del reporte 2026 es la rápida penetración de la inteligencia artificial generativa (genAI):
- El 17% de los productores agrícolas del mundo ya utiliza herramientas de IA generativa para tareas vinculadas a su explotación (26% en América Latina y 23% en Norteamérica), aunque solo un 4% paga por soluciones específicas o suscripciones avanzadas.
- En Estados Unidos, la curva de adopción de genAI muestra un ritmo similar al que tuvieron en su momento hitos como el guiado automático (auto-steer) o las tecnologías de dosificación variable.
- El 72% de los productores globales prevé que la IA generativa tendrá algún grado de impacto (desde moderado hasta significativo) en sus operaciones en los próximos 3 a 5 años.
- Actualmente, sus usos primordiales se concentran en la planificación de la campaña (43% de los usuarios) y el manejo del cultivo / resolución diaria de problemas (33%), como calibración de pulverizaciones o mantenimiento mecánico, perdiendo peso en fases posteriores como poscosecha o finanzas.
Auge digital y revalorización del agrónomo técnico
La forma en que el agricultor se informa y compra también ha cambiado drásticamente:
- Canales digitales al alza: El 36% de los productores prefiere hoy los canales digitales (sitios web, mensajería, chatbots de IA) para evaluar y contrastar alternativas de insumos y equipos entre proveedores, lo que supone un salto de 14 puntos porcentuales respecto a 2024.
- Caída del vendedor tradicional y auge del agrónomo experto: Los agricultores ya no dependen del representante comercial generalista para informarse sobre precios o fichas técnicas. La influencia de los vendedores no técnicos cayó 24 puntos en Europa y 17 en Norteamérica. En su lugar, el asesor técnico / agrónomo independiente se consolida como la figura más influyente en la decisión final (mencionado por el 56% de los encuestados a nivel global y hasta el 88% en América Latina), especialmente entre los productores menores de 40 años.
Hacia un nuevo modelo agronómico
El informe de McKinsey concluye que la actual crisis no es un bache pasajero, sino el catalizador de un cambio de comportamiento estructural en el campo. Para los proveedores del agro (fabricantes de insumos, maquinaria, distribuidores y empresas tecnológicas), la receta para competir pasa por:
- Demostrar el retorno de inversión (ROI) con evidencia local verificable.
- Flexibilizar modelos comerciales y de financiamiento ante la postergación del gasto.
- Integrar plataformas de investigación digital con un asesoramiento agronómico en terreno altamente técnico e hiperlocalizado.
Revise el Global Farmer Insights 2026 de McKinsey & Company, haciendo clic AQUÍ