En un contexto internacional marcado por contingencias logísticas, fenómenos climáticos extremos y crecientes amenazas cibernéticas, los actores de la cadena de valor de frutas y verduras frescas enfrentan el desafío de evitar pérdidas millonarias y resguardar la calidad de alimentos perecederos.
Para abordar estas problemáticas, la Global Coalition of Fresh Produce celebró en Fruit Attraction 2026 el panel «La Cadena de Suministro Resiliente: Colaborar para salvaguardar los productos frescos, desde el ciberespacio hasta las bodegas de carga».
El encuentro contó con la participación de líderes y especialistas como Greg Palmer (Canadian Produce Marketing Association y Global Coalition of Fresh Produce), Mike Laws (Laws Logistics e International Fresh Produce Association), Drew Zabrocki (Totem Ltd.), Steve Alaerts (Foodcareplus) y Ellen Pay (Global Coalition of Fresh Produce).
Durante la apertura, Greg Palmer enfatizó que los cambios en las condiciones agronómicas obligan a los compradores a diversificar sus orígenes de suministro y consolidar vínculos con nuevas regiones productoras. Sin embargo, esta diversificación requiere mayor precisión operativa.
«Estas tendencias subrayan la necesidad de contar con una cadena de suministro con mayor capacidad de respuesta: una que pueda adaptarse a las fluctuaciones en las condiciones productivas, a las disrupciones en el transporte y a la demanda del mercado, al tiempo que preserva la calidad del producto y reduce el desperdicio», señaló Palmer.
La vulnerabilidad de la cadena no se limita a demoras físicas en puertos o carreteras. Drew Zabrocki alertó sobre el incremento del cibercrimen, el robo de carga y la falsificación documental, exponiendo tres puntos críticos de falla: fallas de seguridad en software compartido, estafadores que usurpan la identidad de transportistas reales y facturas o certificados de origen falsos.
Frente a la falta de herramientas independientes para comprobar la legitimidad de cada eslabón, Zabrocki propuso crear bases compartidas de confianza y herramientas de código abierto.
Los panelistas coincidieron en la urgencia de adoptar protocolos preventivos: verificar datos de contacto por vías independientes, comprobar modificaciones bancarias por canales alternativos y auditar dependencias tecnológicas críticas.

Como respuesta práctica a estos desafíos, Ellen Pay presentó la Carta de Buenas Prácticas de Transporte (Charter of Good Shipping Practices), una iniciativa voluntaria diseñada como marco de referencia para lograr un transporte más justo, transparente y eficiente.
La iniciativa se articula sobre cinco pilares fundamentales:
«No se trata de enfrentar a un actor contra otro, sino de cuidar la cadena de suministro que todos compartimos. Si logramos incorporar mayor transparencia, equidad y eficiencia en nuestras relaciones, crearemos un sistema más fuerte y sustentable para todos», afirmó Pay, invitando a productores, exportadores, operadores logísticos y asociaciones gremiales a sumarse activamente a la iniciativa.