En un escenario donde el consumo general de frutas frescas atraviesa una etapa compleja a nivel global, las uvas de mesa han logrado destacar de manera inesperada al convertirse en la opción favorita de los consumidores más jóvenes. Durante la reciente edición del encuentro internacional Regina di Puglia 2026, Italia, expertos del sector destacaron cómo la denominada Generación Alpha está influyendo directamente en las decisiones de compra de las familias, orientando la compra hacia alternativas más saludables y naturales.
Esta tendencia positiva contrasta fuertemente con la caída que vienen registrando otras frutas tradicionales en los hogares, como las manzanas o las frutillas. Según los análisis presentados en el foro por el instituto de mercado ISMEA, los niños y adultos jóvenes muestran una clara preferencia por las uvas de mesa, lo que ha impulsado un aumento en la frecuencia de compra de los hogares que consumen este producto de forma regular.
El auge en la demanda coincide con un momento positivo para la producción italiana, que roza cifras históricas. Durante el último ejercicio de 2025, el valor de las exportaciones italianas de uva de mesa estuvo a punto de alcanzar los 1.000 millones de euros, tras registrar un crecimiento notable en volumen del 16% respecto al año anterior. Con estas cifras, la categoría se consolida como el segundo pilar exportador de fruta en Italia, situándose solo por detrás de la manzana y superando al kiwi.
A nivel interno, la uva de mesa destaca por su elevado grado de autosuficiencia, ya que apenas un 2% de lo que se consume en el país proviene de la importación, el registro más bajo entre las principales frutas frescas. Además, el sector busca proyectarse hacia nuevos horizontes comerciales, explorando alianzas con la hostelería durante la temporada estival de cosecha y evaluando aplicaciones innovadoras en la industria cosmética, farmacéutica y del bienestar a partir del procesamiento de la uva.