
La semana antepasada estuvo en Chile Mohamed El-Erian, ex CEO de PIMCO y hoy convertido en uno de los referentes de opinión económica más lúcidos del mundo.
?BGT Pactual trajo a Chile a Mohamed El-Erian a dar una charla. Para quienes no ven CNBC, Bloomberg o CNNMoney, déjenme decirles que El-Erian es un referente indiscutido en el mundo de las finanzas globales. Es doctor en economía en Oxford y fue el exitosísimo CEO de PIMCO, uno de los fondos de inversión más grandes del mundo.
En la charla El-Erian planteó su hipótesis sobre la economía mundial. Y esta es que «la economía no puede mantener este nivel de mediocridad de modo que, o cae en recesión o sale creciendo con vigor».
¿Cuál será? Me inclino por la primera.
¿Por qué? Porque las grandes economías mundiales siguen siendo estimuladas por los bancos centrales con tasas de interés reales bajas [e incluso negativas] o inyectando liquidez. Y esta no puede ser una situación de largo plazo.
«La respuesta de los políticos a la crisis ha puesto demasiada responsabilidad en los bancos centrales», dice El-Erian. Esto porque la política monetaria no tiene capacidad para impulsar la infraestructura o la educación. Ese es un trabajo de los gobiernos.
Es más, los estímulos monetarios están generando un nivel de distorsión creciente en los mercados
financieros, lo cual –a la larga- sólo puede conducir hacia la inestabilidad.
Como consecuencia de lo anterior, las empresas han reducido sus deudas y han acumulado dinero en caja [p.ej.. Bayer quería comprar Monsanto por US$ 62.000 millones] y a pesar de esa abundancia, nadie esta invirtiendo y sólo están recomprando acciones. Una de las razones para este comportamiento -a su juicio- es que con el bajo crecimiento no hay demanda y el consumo tiende a apagarse.
Según El-Erian el G-7 ha errado su interpretación de la crisis al verla como algo cíclica en vez de un nuevo shock estructural. Esto implica que para salir hacia delante hay que hacer cambios estructurales. Pero ningún país está implementando reformas estructurales para impulsar la productividad y la inversión.
En Chile, hasta ahora hemos mostrado preocupación y buenas intenciones sobre el tema. Hay muchas propuestas, pero hasta ahora no ve la luz ninguna medida de alto impacto macroeconómico.
El desafió que le planteó El-Erian al ministro Valdés, quien asistió al evento, es «provocar un cambio de mentalidad, eliminar los prejuicios y tener la capacidad de cambiar el rumbo a mitad del camino».
¿Será posible?