Un nuevo análisis de Betina Ernst, ingeniera agrónoma de topinfo de Argentina, destaca que en los últimos años se produjo un gran cambio en la industria de las pomáceas sudamericanas, que pasó de estar enfocada en Europa-Norteamérica, a orientarse a los países latinoamericanos. Hace 20 años, dos tercios se enviaban a los mercados del norte y solo un tercio a Latinoamérica, pero actualmente esta relación se invirtió. En el 2024 el 50-60% de las peras y manzanas argentinas y chilenas se destinaron a Latinoamérica. En caso de las manzanas argentinas este porcentaje alcanza incluso el 80%. Este cambio en la relevancia de los destinos obliga modificar las estrategias de la industria, volcándose a lo que busca el consumidor latino, ya sea en cuanto a variedades como a calidad, empaque y logística.
Dentro de Latinoamérica los principales compradores son siete: Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, México y Paraguay. Se suman también varios países centroamericanos como Costa Rica, Panamá, El Salvador, Guatemala u Honduras, que compran volúmenes más acotados.