El durazno (Prunus persica) es reconocido por su sabor dulce y textura jugosa, pero diversas investigaciones en nutrición destacan que esta fruta de hueso (drupa) ofrece un perfil nutricional integral con importantes propiedades para la salud.
1. Perfil nutricional y alto valor antioxidante
Un durazno mediano (aprox. 160 g) aporta alrededor de 74 calorías, 2,4 g de fibra y dosis destacadas de vitamina C (7,3% del valor diario), cobre (14% VD), vitamina A y potasio.
Además, es una fuente abundante de antioxidantes, compuestos vegetales que combaten el daño oxidativo y ayudan a proteger el organismo contra el envejecimiento celular. Aunque los duraznos en conserva mantienen buena parte de las vitaminas y minerales, la fruta fresca y madura conserva una concentración considerablemente mayor de antioxidantes.
2. Saludo digestiva y apoyo intestinal
El contenido de fibra del durazno se divide equitativamente entre fibra insoluble y fibra soluble:
- Fibra insoluble: Aporta volumen a las heces y facilita el tránsito intestinal, previniendo el estreñimiento.
- Fibra soluble: Alimenta a las bacterias compasivas de la microbiota intestinal, las cuales producen ácidos grasos de cadena corta (como el acetato, propionato y butirato) que nutren las células del intestino y ayudan a reducir la inflamación.
En la medicina tradicional china también se emplean las flores de durazno, cuyos extractos han demostrado en estudios recientes la capacidad de estimular las contracciones intestinales para mantener un ritmo digestivo saludable.
3. Protección cardiovascular y salud dermatológica
En ensayos de laboratorio y modelos animales, los compuestos del durazno han demostrado capacidad para unirse a los ácidos biliares producidos a partir del colesterol, facilitando su excreción. Esto contribuye a reducir los niveles de colesterol LDL («colesterol malo»), triglicéridos y presión arterial.
Por otro lado, extractos derivados de la pulpa y la flor de durazno ayudan a retener la humedad en la piel y ofrecen cierta protección frente al daño provocado por los rayos UV.
4. Prevención celular y alivio de alergias
La piel y la pulpa son ricas en carotenoides, ácido cafeico y polifenoles, antioxidantes que han demostrado en laboratorio la capacidad de limitar el crecimiento de células tumorales sin dañar el tejido sano. Un estudio a largo plazo en mujeres posmenopáusicas observó que el consumo de al menos dos duraznos o nectarinas al día se asoció con una reducción del 41% en el riesgo de cáncer de mama a lo largo de 24 años.
Asimismo, compuestos presentes en la semilla del durazno pueden frenar la liberación de histaminas en la sangre, ayudando a mitigar los síntomas alérgicos habituales como estornudos y picazón.