La naviera y compañía de logística integrada Maersk puso en marcha una nueva solución de cadena de frío para facilitar el ingreso de productos agrícolas regulados desde Chile hacia la costa este de Estados Unidos, con especial foco en la uva de mesa que requiere tratamiento fitosanitario.
El modelo fue desarrollado junto con el importador y comercializador de frutas Oppy y el Puerto de Wilmington, en Carolina del Norte. La propuesta conecta en una misma operación el manejo de la carga en Chile, el transporte marítimo, la descarga portuaria, la fumigación en destino, el almacenamiento refrigerado y la distribución terrestre en el mercado estadounidense.
La iniciativa busca abordar uno de los principales cuellos de botella que enfrentan los embarques de fruta regulada: la limitada capacidad disponible para efectuar tratamientos fitosanitarios en algunos de los puertos tradicionales de entrada a Estados Unidos.
Cuando la infraestructura de fumigación se encuentra saturada, la fruta puede enfrentar mayores tiempos de espera, permanencias más prolongadas en puerto y un aumento del riesgo de deterioro de su condición. Para reducir esta exposición, la nueva solución traslada la fumigación al destino y la coordina con el resto de los servicios de la cadena de frío.
“Esta solución fue diseñada de extremo a extremo, desde las operaciones de origen en Chile hasta la entrega en Estados Unidos”, señaló Le Harlin, Head of Growth Enablement–Cold Chain de Maersk Norteamérica.
El ejecutivo agregó que, al integrar el transporte marítimo, las operaciones portuarias, la fumigación, el almacenamiento refrigerado y la logística terrestre, la compañía puede entregar una mayor visibilidad y control a sus clientes, facilitando el movimiento de productos regulados, especialmente uvas, con mayor eficiencia y a una escala superior.
La solución fue preparada durante seis meses, período en el cual se amplió la capacidad de fumigación en el Puerto de Wilmington mediante nuevos permisos y mejoras de infraestructura. Con ello, la carga puede avanzar desde la descarga de la nave hacia el tratamiento y posteriormente a la distribución, apoyada por instalaciones de almacenamiento en frío cercanas al recinto portuario.
El Puerto de Wilmington informó que las nuevas capacidades de tratamiento se encuentran próximas a los sitios de atraque y permiten procesar la fruta con mayor rapidez. El terminal dispone, además, de más de 1.500 conexiones para contenedores refrigerados, destinadas a mantener la temperatura de las cargas sensibles durante su permanencia portuaria.
“Al combinar la fumigación en destino con servicios integrados de cadena de frío, pudimos contribuir a crear un flujo más eficiente desde el origen hasta el mercado, manteniendo la confiabilidad que requieren las cadenas de suministro de productos frescos”, afirmó Le Harlin, en una declaración difundida por North Carolina Ports y traducida del inglés.
El nuevo esquema fue probado durante la temporada 2026 de uva de mesa chilena mediante servicios marítimos semanales hacia Wilmington. Los embarques fueron respaldados por procesos coordinados de fumigación en destino y distribución terrestre desde Carolina del Norte.
De acuerdo con Maersk, el piloto permitió acelerar la disponibilidad de la fruta y reducir los costos de transporte frente a rutas alternativas. La compañía, sin embargo, no informó cifras específicas sobre la cantidad de carga movilizada ni detalló la magnitud de los ahorros o de la reducción de tiempos obtenida durante la prueba.
El director ejecutivo de North Carolina Ports, Brian Clark, sostuvo que el resultado de la temporada respondió a la combinación entre la confianza de los socios comerciales y las inversiones realizadas en infraestructura para productos perecibles.
Según Clark, las nuevas instalaciones permiten entregar servicios más rápidos y eficientes en áreas directamente conectadas con los sitios portuarios. La autoridad portuaria señaló que estas capacidades buscan consolidar a Wilmington como una puerta de entrada para la carga refrigerada en la costa este estadounidense.
Maersk y Oppy recibieron un reconocimiento denominado Pioneer Award, entregado por el Puerto de Wilmington por la colaboración desarrollada para implementar el proyecto.
En ese escenario, la disminución de los tiempos logísticos, la protección de la condición de la fruta y el acceso más expedito a los centros de distribución pueden transformarse en factores relevantes para recuperar competitividad.
Wilmington entrega acceso a los mercados de Carolina del Norte, el Atlántico Medio y el sureste de Estados Unidos. La cercanía con esas zonas de consumo permitiría disminuir los trayectos terrestres desde el puerto hasta supermercados y centros de distribución, reduciendo tiempo, costos y riesgos asociados al transporte de productos perecibles.
La solución implementada en Wilmington está dirigida principalmente a los embarques regulados que continúan sujetos a fumigación o que, por su origen o condiciones fitosanitarias, no ingresan mediante el Systems Approach.
Ambos mecanismos pueden coexistir: mientras el Systems Approach busca evitar la fumigación para la fruta que cumple los requisitos en las zonas autorizadas, el modelo de Wilmington pretende hacer más eficiente el tratamiento en destino para las cargas que todavía deben someterse a ese procedimiento.
La capacidad instalada no se limitará a la uva de mesa. Maersk señaló que la infraestructura permitirá manejar otras mercancías reguladas, entre ellas arándanos, cítricos y espárragos.
El Puerto de Wilmington ya venía reforzando su posición en el comercio de productos frescos. Durante los últimos años incorporó instalaciones de almacenamiento refrigerado, tecnologías para acelerar las inspecciones agrícolas y servicios certificados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos para determinados tratamientos.
La instalación de cadena de frío operada por Performance Team, una empresa de Maersk, cuenta con aproximadamente 288 mil pies cuadrados —cerca de 26.800 metros cuadrados—, capacidad para 30 mil posiciones de pallets, tres cámaras refrigeradas, 45 puertas automatizadas y zonas con distintas temperaturas. También dispone de servicios de inspección de importación y exportación del USDA.
La compañía indicó que el modelo probado con la uva chilena puede repetirse y ampliarse durante futuras temporadas. Su desarrollo abre una alternativa logística para los exportadores que necesitan acceder a la costa este estadounidense con carga regulada, particularmente en momentos de alta demanda o congestión en otros puntos de ingreso.
Para la industria frutícola chilena, el avance permite diversificar las puertas de entrada, reducir la dependencia de terminales tradicionales y acercar la fruta a importantes zonas de consumo. Su impacto definitivo dependerá de los volúmenes que pueda manejar Wilmington, los costos comerciales del servicio y la capacidad de mantener los tiempos y resultados obtenidos durante el piloto de 2026. Ver comunicado oficial aquí