Con el objetivo de reforzar el uso responsable de agroquímicos y la protección de las abejas, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) intensifica las fiscalizaciones en predios agrícolas de la Región del Maule. Durante 2026, el organismo contempla realizar más de 352 inspecciones relacionadas con el uso y almacenamiento de plaguicidas.
En este contexto, el seremi de Agricultura del Maule, Alejandro Muñoz, junto a la directora regional subrogante del SAG, Carolina Imbert, acompañaron una fiscalización realizada en un predio del Grupo Agrícola Sela, ubicado en la comuna de Talca.
Durante la visita, los equipos del SAG revisaron las condiciones de almacenamiento de agroquímicos y las obligaciones relacionadas con su aplicación, junto con las disposiciones destinadas a proteger la actividad apícola.
El seremi de Agricultura, Alejandro Muñoz, explicó que la fiscalización tuvo dos propósitos: «verificar la responsabilidad del agricultor en cuanto a declarar la aplicación de plaguicidas en un contexto de seguimiento, trazabilidad y resguardo de los agroquímicos. Además, de la declarativa que deben hacer los apicultores respecto al movimiento de sus colmenas».
Por su parte, Carolina Imbert destacó la importancia de mantener condiciones adecuadas de seguridad en las instalaciones destinadas al almacenamiento de productos fitosanitarios.
En ese sentido, señaló que «la bodega debe tener una puerta de seguridad, las etiquetas deben estar rotuladas y autorizadas por el servicio», entre otras exigencias.
Uno de los principales aspectos de las fiscalizaciones es el cumplimiento de las obligaciones establecidas en la Ley Apícola, que busca fortalecer la protección de las abejas y compatibilizar las actividades agrícolas con la apicultura.
Según informa el SAG, desde el 26 de enero de 2026 comenzó a regir la obligación de avisar previamente las aplicaciones de plaguicidas clasificados como muy tóxicos para las abejas. Posteriormente, el 26 de abril, la exigencia se extendió a los productos moderadamente tóxicos.
Asimismo, los apicultores deben mantener actualizada la ubicación de sus apiarios y colmenas en el sistema SIPEC Apícola, información que permite identificar a quienes deben recibir los avisos.
Durante la visita al predio de Grupo Agrícola Sela, su gerente, Jorge Aguirre, valoró la presencia de las autoridades y la oportunidad de aclarar dudas relacionadas con el cumplimiento de la normativa.
«Que te vengan a visitar es porque ven que el trabajo que se está haciendo es un buen trabajo. Les mostramos todo y fueron muy amables en enseñarnos algunas cosas y aclararnos algunas dudas que teníamos», señaló.
Este tipo de instancias también permite fortalecer el conocimiento de las exigencias vigentes entre los productores, especialmente respecto de los procedimientos de almacenamiento y aplicación de agroquímicos.
La coordinación entre agricultores y apicultores adquiere especial importancia en las zonas frutícolas, donde las abejas cumplen una función fundamental en la polinización de numerosos cultivos.
En este escenario, el SAG continuará desarrollando su programa anual de fiscalizaciones en predios del Maule, con especial atención al correcto almacenamiento de plaguicidas, su trazabilidad y el cumplimiento de las obligaciones de aviso a los apicultores.
Las medidas buscan fortalecer las buenas prácticas agrícolas y contribuir a la protección de las colmenas, los trabajadores, las comunidades rurales y la actividad productiva regional.