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Ministro de Agricultura de Chile, Jaime Campos. Imagen: Minagri

Ministro Campos: “La fortaleza sanitaria y el agua serán claves para la competitividad del agro chileno”

  • En la entrevista el ministro de Agricultura detalla sus prioridades para los próximos meses y plantea una visión de largo plazo para fortalecer al sector productivo y exportador. Aborda la contingencia fito y zoosanitaria, el alza de costos, la modernizaciób del riego, etc.

 

En un momento en que el agro chileno enfrenta presiones sanitarias, mayores costos de producción y una competencia internacional cada vez más exigente, el ministro de Agricultura de Chile, Jaime Campos, traza en esta entrevista un camino de trabajo que combina urgencia y proyección.

Su mensaje pone el foco en tres frentes inmediatos: consolidar la instalación del ministerio y sus equipos, reforzar la respuesta ante amenazas fito y zoosanitarias como la influenza aviar y la mosca de la fruta, y amortiguar el impacto del alza de combustibles y fertilizantes sobre los productores, especialmente los de menor escala.

Pero la conversación va más allá de la contingencia. Campos también abre definiciones de fondo sobre el futuro exportador del país, al plantear una revisión de los acuerdos y mercados que hoy sostienen al sector, junto con la exploración de nuevos destinos como India e Indonesia.

A ello suma una agenda hídrica marcada por la tecnificación del riego, el aumento de la superficie regada y la necesidad de incorporar soluciones innovadoras frente a la escasez de agua. Con optimismo, pero también con sentido de realidad, el ministro perfila un desafío mayor: sostener la competitividad de Chile y empujar al país hacia una nueva etapa como potencia agroalimentaria y forestal.

 

Ministro, si hoy tuviera que fijar tres metas concretas para  los próximos meses ¿cuáles serían y con qué indicadores quiere que se evalúe su gestión?

Nuestra primera preocupación y ocupación ha sido, obviamente, instalar al Ministerio y a su servicio, a partir de la designación de las nuevas autoridades que van a dirigir el sector, tanto desde el punto de vista ministerial, como de cada uno de los servicios dependientes.

En gran medida, esto es un objetivo que ya está logrado, independientemente de las complicaciones que nos entrega la ley, por el sistema de provisión de cargos o a través de la alta dirección pública, pero espero y confío que esto último también tiene que culminar en los próximos meses.

En segundo lugar, es deber nuestro el enfrentar todas las emergencias fito y zoosanitarias que desgraciadamente ocurren y se presenten del modo más eficiente posible, y procurando que esto implique el menor costo posible al sector.

Nosotros asumimos el Ministerio, con un episodio, con un fenómeno de influenza aviar conocido por la ciudadanía. Hemos adoptado todas las medidas correctivas que proceden. Lo mismo acontece con lo que se refiere con la mosca de la fruta, la que desgraciadamente ha afectado a varias regiones del país.

Hemos robustecido o fortalecido los procedimientos de control y de erradicación de estas enfermedades o plagas, y por ende espero que en los próximos meses esto ya esté superado, gracias a la actividad que desarrolla el Servicio Agrícola y Ganadero.

Un tercer tema, que no lo teníamos previsto ni presupuestado, son las complicaciones que originan al sector agrícola el alza en los precios de los combustibles y de los fertilizantes, a raíz de una guerra que se está desarrollando en el Medio Oriente. Es evidente que esto va a aumentar los costos en el sector.

Tengo la impresión de que en lo inmediato esto no va a influir mayormente en la determinación de los precios al consumidor, pero sí puede condicionar ciertas decisiones productivas que en el mediano plazo tienen que tomar los productores.

A raíz de ello estamos avanzando con INDAP para ver de qué modo y con la asistencia crediticia pertinente podemos ir en ayuda a los pequeños productores. Hoy hemos tenido una muy buena reunión con autoridades y funcionarios del Banco del Estado que también van a hacer lo propio con asistencia crediticia acogida al sistema de garantía FOGAPE.

El INIA, que es el gran centro de investigación que tiene nuestro ministerio, nos dice que a medida que vayamos incorporando nuevas tecnologías en el agro y en el manejo de los suelos, también se pueden obtener algunos resultados que pueden paliar los efectos del uso de los fertilizantes.

ODEPA a su vez va a continuar con una política de monitoreo permanente de los mercados y entregándoles la información oportuna a los actores interesados, a objeto de que cuando ellos tengan que adoptar sus decisiones, estas sean razonablemente fundadas. Dicho de otra manera, estamos haciendo lo que tenemos que hacer y todo lo demás es la continuación de los programas normales del ministerio en materia de riego, en materia de asistencia crediticia, en el ámbito de la transferencia tecnológica, etc.

Usted ha puesto la sanidad en el centro de la competitividad. ¿Qué cambio real verá el sector en el SAG este año: más presupuesto, más fiscalización, más tecnología, más control fronterizo o menos burocracia?

Bueno, yo estoy convencido que una de las ventajas comparativas que Chile tiene, y es uno de los pilares sobre los que descansa todo nuestro modelo de desarrollo agroexportador, es la fortaleza fito y zoosanitaria que Chile exhibe y que es lo que nos permite acceder a los mercados internacionales. Esta fortaleza tenemos que mantenerla a cualquier precio.

El Servicio Agrícola y Ganadero es esencial o fundamental para la mantención de aquello y, por ende, hemos señalado que el cumplimiento de ese objetivo es un deber esencial y prueba de lo anteriormente dicho es que el SAG en ese ámbito no se ha visto afectado por ninguna restricción presupuestaria y aquí vamos a seguir invirtiendo, más que gastando, todo lo que tengamos que invertir.

 

En materia de exportación, ¿Su prioridad será defender y profundizar los mercados que Chile ya tiene o abrir una nueva ola de destinos para la fruta, la carne y la incorporación de quizás otros alimentos?

Nosotros como país ya tenemos una experiencia y una tradición en la implementación de nuestro modelo de desarrollo agroexportador, que se viene desarrollando y perfeccionando de hace ya algunas décadas con motivo de la suscripción de los tratados de libre comercio que se suscribieron a inicio de los años 2000, y que hoy nos permite llegar a los principales mercados del mundo.

Sin embargo, transcurrido 20 años o 25 años de la aprobación de esos acuerdos, tanto mirado desde el punto de vista comercial como también mirado desde el punto de vista sanitario, ya que un tratado de libre comercio mirado desde el punto de vista agrícola tiene que ir acompañado de un acuerdo fito y zoosanitario o si no, no tiene valor.

Yo creo que es necesario hacer un alto en el camino y revisar, nada más, revisar, estudiar, analizar de qué modo esos acuerdos, que los tenemos que mantener naturalmente, están dando cuenta de lo que es la realidad del mundo agrícola de hoy.

 

…. en este sentido que rol juegan los consumidores agroalimentarios de esos mercados?

Puesto que el mundo ha cambiado, dicho de otra manera, hay que ver cuáles son las demandas que tienen los consumidores de esos mercados, habrá que analizar si esos productos que demandan los mercados mundiales están comprendidos o no están comprendidos dentro de lo que está regulado y si no lo están, ver la manera de incorporarlo.

Pueden haber algunos rubros que en su momento los consideramos muy importantes, pero quizás hoy ya no lo son tanto y, por ende, habrá que priorizar. Y con mayor razón aún cuando Chile tiene una oferta agroexportadora muy variada y que ha ido cambiando, que ha ido variando durante el transcurso de estos años.

Y una segunda dimensión vinculada con la consulta que tú me haces es que, bueno, existen todavía áreas del planeta que no hemos trabajado suficientemente y ahí hay un signo de interrogación sobre las oportunidades que demanda el mercado de la India, de Indonesia, de algunos países del sudeste asiático, que pueden transformarse en una, que pudiesen constituir en una gran oportunidad para Chile y, por tanto, estoy convencido de que eso hay que explorarlo y ver el modo de que, si es conveniente o no es conveniente, también incorporarlo a nuestra paleta de ofertas y de destino.

 

En materia de riego y recurso hídrico, ¿por dónde van los énfasis que pondrá su gestión para optimizar un bien que en los últimos años requiere de una cuidadosa gestión?

Tu pregunta tiene que ser respondida necesariamente desde dos ángulos. Uno desde la óptica del Ministerio de Agricultura, a través de la Comisión Nacional de Riego, que es la que se preocupa del riego intrapredial.

Y sobre esto te prevengo que existen aún 500.000 hectáreas susceptibles de ser regadas, que hoy no lo están haciendo. Y, por tanto, nuestro deber y nuestro compromiso es acelerar y aumentar la superficie regada en Chile a través de un uso eficiente de la indicada ley de fomento. Y vamos a persistir en ese orden de preocupaciones.

Muy unido eso, por cierto, a todo lo que se vincula con la incorporación de nuevas tecnologías que nos hacen ser más eficientes en el uso del recurso agua, que es un recurso, sabemos, acotado y cada día más escaso. Esa es una dimensión.

La segunda dimensión, que ya excede el ámbito del Ministerio de Agricultura, es con la disponibilidad del recurso agua.

Y, por fenómenos climáticos que están implícitos en tu pregunta, objetivamente el recurso hídrico se está transformando en un recurso escaso. Y aquí surgen dos variables. Por un lado, si se trata de un recurso escaso, tenemos que ser eficientes en el uso del mismo.

Y, en segundo lugar, tenemos que ver la posibilidad de cómo aumentamos ese recurso. Y el aumento de ese recurso pasa por varias iniciativas. Por una parte están todos los proyectos de grandes embalses y de grandes canales que maneja el Ministerio de Obras Públicas.

hay toda una cartera de proyectos en distintas regiones de Chile, creo que son 18 o 19, en los que nuestro anhelo es el que se pueda avanzar en la construcción de los mismos. Teniendo conciencia de que es una obra de un costo muy elevado y que tarda varios años en concretarse. Y lo otro, te lo relaciono con investigación, es la posibilidad de traer el recurso hídrico por otras vías.

Bueno, ya desde hace algunos años hemos avanzado o estamos utilizando las aguas subterráneas donde existan. Hay también emprendimientos que apuntan a capturar la humedad o el agua que está en el medio ambiente. Otros hablan de la posibilidad de infiltrar las napas subterráneas.

Están también los procesos de desalinización del agua a objeto de que pueda ser utilizada por la agricultura. Dicho de otro modo, tenemos que estar abiertos a todas las posibilidades que la ciencia y la técnica nos ofrezcan. Puesto que, reitero, hay que partir de la premisa de que el recurso hídrico es un recurso escaso.

Y para hacer más compleja tu interrogante, es un recurso que es disputado por varios actores económicos.

 

Si tuviera que dar un mensaje a los productores, exportadores y campesinos chilenos, ¿cuál sería? Por un lado, felicitarlos por la actividad que desarrollan. Ya que el sector agrícola o la actividad agrícola es una de las actividades más importantes que hay en el país.

No solamente mirada desde un punto de vista económico, sino que también social y cultural. Es una actividad que está presente en todas las regiones de Chile. Es un factor generador de mano de obra enorme.

En materia económica, somos entre el 4% al 12% del producto interno bruto. Dependiendo de cómo considere la cadena productiva. Somos el segundo sector exportador después de la gran minería del cobre.

Somos el instrumento que impide los procesos de migración del campo a la ciudad. Es decir, somos el factor que le da a los 18 millones de chilenos relativa certeza o seguridad de que van a poder disponer o contar de los alimentos que se requieren para que el ser humano siga viviendo. Es decir, la importancia del sector agrícola es notable.

Y la forma como contribuye al desarrollo nacional naturalmente que merece todo mi aplauso. Dicho lo anterior, y en una mirada a mediano o breve plazo, yo obviamente que soy optimista. Y las posibilidades que nuestro país tiene de que la actividad agropecuaria y también la actividad forestal continúen creciendo, son enormes.

Los mercados mundiales demandan las cosas que nosotros producimos. Especialmente alimentos sanos, y de calidad. Tenemos que seguir aprovechando ventajas comparativas como la contraestación que nos lo dio la naturaleza.

Y es que lo que nos permite llegar a los grandes mercados son los alimentos que curiosamente están en el hemisferio norte que producen en una época distinta a la época que producimos nosotros. Sí, uno puede decir, ¿qué puede hacer Chile en este concierto? Cuando es un país pequeño y en el que la superficie agrícola es muy reducida y estamos tan lejanos de los grandes mercados mundiales. Sí, eso es correcto.

Pero a pesar de todas esas dificultades, hemos demostrado que nuestro modelo de desarrollo agroexportador funciona y prueba de ello es que ha crecido y puede seguir creciendo. No solamente en las variedades o los productos que hoy día exportamos, sino que también en otros más que hace 15 o 20 años atrás eran impensados.

Dicho de otra manera, yo estoy convencido que nuestro sector va a seguir contribuyendo al desarrollo nacional del mismo modo eficiente como lo ha hecho a través de toda la historia y que Chile se puede transformar realmente en una potencia agroalimentaria y forestal.

Fuente: Diario Frutícola

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