La Región de O’Higgins ha dado un paso fundamental para la planificación de su matriz productiva con el lanzamiento oficial del Catastro Frutícola 2026. Esta iniciativa, encabezada por el ministro de Agricultura, Jaime Campos, junto a directivos de CIREN y ODEPA, tiene como objetivo central actualizar el estado actual de las plantaciones en una zona donde la actividad agrícola destaca por su alta diversidad y relevancia económica. Durante los próximos seis meses, equipos especializados recorrerán las 33 comunas de la región para encuestar a más de 8.000 productores y caracterizar la realidad de sus predios.
El estudio es ejecutado por el Centro de Información de Recursos Naturales (CIREN) y cuenta con el financiamiento de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA). A través de este trabajo de campo, se logrará obtener datos precisos sobre las especies cultivadas, las variedades específicas, los volúmenes de producción y el destino final de la fruta. Esta actualización resulta crítica para la región, considerando que actualmente cuenta con una superficie que supera las 65.000 hectáreas dedicadas exclusivamente a la fruticultura, orientadas tanto al consumo interno como a los exigentes mercados internacionales.

Durante la ceremonia de lanzamiento, el ministro Jaime Campos subrayó que el catastro no es solo un ejercicio estadístico, sino una herramienta estratégica para el diseño de políticas públicas. Según explicó la autoridad, disponer de información fidedigna sobre la rentabilidad y la capacidad exportadora permite al Ministerio de Agricultura focalizar con mayor precisión los recursos, ayudas e instrumentos de fomento. De este modo, el Gobierno busca asegurar que el desarrollo agrícola local responda a las necesidades reales de los productores y a las tendencias globales de comercialización.