El mercado estadounidense continúa mostrando importantes diferencias en los hábitos de alimentación de su población. Un nuevo informe federal revela que cerca del 70% de los adultos consume algún tipo de fruta durante un día determinado, pero las cifras cambian considerablemente cuando se analizan los ingresos familiares, el sexo y las categorías de productos elegidos.
La investigación, publicada el 15 de septiembre de 2026 por el Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS), organismo perteneciente a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), analizó los hábitos alimentarios de 4.798 adultos de 20 años o más a partir de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES), realizada entre agosto de 2021 y agosto de 2023.
Los resultados muestran que el 69,9% de los adultos consumió alguna fruta durante el día evaluado, mientras que el 93,3% incorporó algún tipo de vegetal a su alimentación. Estas cifras incluyen diferentes formas de consumo, como frutas enteras y jugos 100% de fruta. Ver informe completo aquí

Uno de los principales hallazgos está relacionado con las diferencias socioeconómicas.Entre los adultos pertenecientes a familias con ingresos inferiores al 130% del nivel federal de pobreza, solamente el 56,9% consumió alguna fruta durante el día analizado.
La proporción aumenta al 67,4% en el segmento de ingresos intermedios y alcanza el 76,5% en los hogares con ingresos equivalentes al 350% o más del nivel federal de pobreza.
La brecha también aparece al analizar el tipo de fruta consumida. En la categoría que agrupa cítricos, melones y berries, los porcentajes aumentan desde el 19,6% entre las personas de menores ingresos hasta el 38% en el segmento de mayores recursos.
En otras frutas enteras, la diferencia también es considerable: 37,2% frente a 57,3%, respectivamente.
Estos resultados muestran una asociación entre la situación económica de los hogares y las categorías de fruta consumidas. Sin embargo, el informe no determina cuánto de esta diferencia se explica específicamente por los precios, la disponibilidad de productos u otros factores que intervienen en las decisiones de compra.
Para la industria frutícola, uno de los antecedentes más relevantes está relacionado con las preferencias de consumo de frutas agrupadas en distintas categorías.
El estudio revela que el 31,3% de los adultos estadounidenses consumió cítricos, melones o berries durante el día evaluado, mientras que el 50% incorporó otras frutas enteras. Por su parte, el 31% consumió jugos elaborados íntegramente con fruta. Estas categorías pueden superponerse, puesto que una misma persona pudo consumir más de un tipo de producto.
Desde una perspectiva comercial, los resultados entregan antecedentes para estudiar estrategias de promoción diferenciadas según los segmentos de consumidores, aunque no permiten proyectar por sí solos la demanda de frutas importadas.
El género es otra variable que aparece en la investigación. El 73,5% de las mujeres encuestadas consumió alguna fruta durante el día analizado, frente al 66,1% de los hombres.
Las diferencias fueron especialmente visibles en la categoría de cítricos, melones y berries, consumida por el 35,2% de las mujeres y el 27,2% de los hombres. En otras frutas enteras, los porcentajes fueron del 52,9% y 47%, respectivamente.
En cambio, el consumo de jugos 100% de fruta no mostró diferencias estadísticamente significativas entre hombres y mujeres.
Estos antecedentes permiten identificar distintos perfiles de consumidores que pueden resultar de interés para las campañas de promoción y comercialización de fruta fresca.
Una de las principales precisiones de la investigación es que sus resultados indican si una persona consumió fruta durante un día determinado, pero no establecen si alcanzó las porciones recomendadas ni si mantiene ese comportamiento todos los días.
Para profundizar en esta diferencia, un estudio publicado por el Servicio de Investigación Económica del USDA en diciembre de 2024 examinó la evolución del consumo de frutas entre 2005 y marzo de 2020.
El documento, titulado Trends in U.S. Fruit Consumption Relative to Recommendations in the Dietary Guidelines for Americans, encontró que alrededor del 15% de los adultos alcanzaba las cantidades de fruta recomendadas durante el periodo estudiado.
Además, la proporción de adultos que consumía menos de una cuarta parte de la cantidad recomendada llegó a aproximadamente el 40% hacia comienzos de la década de 2020.
El USDA también identificó una disminución cercana al 20% en el consumo per cápita de fruta durante las décadas de 2000 y 2010, considerando productos frescos, congelados, en conserva, deshidratados y jugos 100% de fruta.
Aunque este estudio corresponde a un periodo anterior al del nuevo informe del NCHS, aporta contexto sobre la diferencia entre incorporar fruta a la dieta y consumir cantidades suficientes.