El mercado mundial de la palta continúa expandiéndose, pero enfrenta una etapa de creciente volatilidad marcada por el incremento estructural de la oferta, la variabilidad climática asociada al fenómeno de El Niño y las tensiones geopolíticas. Así lo destaca el informe «Global Avocado Update 2026» publicado por Rabobank, firmado por los analistas David Magaña y Cindy van Rijswick. La combinación de estos factores promete redefinir la dinámica de precios y la logística del sector, afectando los rendimientos, el tamaño y la calidad de la fruta en las principales regiones productoras.
En Norteamérica, las exportaciones récord de México sumadas a una sólida cosecha en California durante la temporada 2025/26 han llevado la oferta de palta en Estados Unidos a niveles históricos. Este volumen provocó una normalización de los precios en comparación con la temporada anterior y redujo la brecha de valores entre diferentes calibres. Sin embargo, el análisis proyecta que la alta sensibilidad de los precios, la oferta abundante y la incertidumbre política en torno a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) influirán fuertemente en el comportamiento de este mercado.
Por su parte, América del Sur superó por primera vez el millón de toneladas métricas de paltas exportadas en 2025, de la mano de Perú, Colombia y la recuperación del sector en Chile. Aunque las perspectivas de la región apuntan hacia un crecimiento estructural continuo, la amenaza de El Niño introduce un margen de incertidumbre respecto al volumen y la calidad de los rendimientos, lo que podría generar presiones sobre los márgenes de rentabilidad de los productores sudamericanos.
En Europa, las importaciones del bloque de la Unión Europea han crecido casi cinco veces desde 2010. Pese a este escenario favorable, Rabobank advierte un fuerte desequilibrio estacional: los volúmenes se concentran de forma excesiva en los meses de verano, provocando congestiones en el mercado y una presión a la baja en los precios. En contraste, la oferta disminuye durante el invierno permitiendo la recuperación de los valores, lo que pone de manifiesto la necesidad de distribuir mejor los envíos a lo largo de todo el año.
Finalmente, la industria en Oceanía atraviesa una fase de maduración en la que Australia y Nueva Zelanda buscan diversificar sus envíos. Mientras Australia registra niveles récord de exportación impulsados por la recuperación de su producción, Nueva Zelanda orienta de manera acelerada sus ventas hacia los mercados asiáticos para reducir la dependencia del mercado australiano. Los expertos coinciden en que la sostenibilidad del crecimiento en esa región dependerá de la eficiencia logística y de la consolidación de nuevos destinos internacionales.
Redacción News Frutas de Chile