El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de la Región de Arica y Parinacota expuso ante el Consejo Regional contra el Crimen Organizado los avances y desafíos en la contención del ingreso clandestino de productos agropecuarios por los pasos fronterizos. En la sesión, el director regional del SAG, Álvaro Alegría Matus, presentó al subsecretario del Ministerio de Seguridad, Rafael Collado González, los resultados de una estrategia que combina fiscalización en ruta, trabajo de inteligencia y coordinación interinstitucional.
Desde 2023 a la fecha, los operativos conjuntos del SAG y Carabineros de Chile han permitido interceptar 2.494 toneladas de productos hortofrutícolas y más de 800 mil unidades de huevos en 508 procedimientos. Detrás de cada decomiso está el objetivo de cortar el vector de plagas y enfermedades que podrían comprometer la sanidad vegetal del país y afectar la competitividad de la fruticultura de exportación.
Alegría enfatizó que el esfuerzo operativo debe ir de la mano de un andamiaje legal más disuasivo. En esa línea, respaldó el proyecto que modifica el Código Penal para sancionar con mayor severidad la internación ilegal de frutas y verduras afectadas por plagas como la mosca de la fruta. “La protección del estatus sanitario de Chile requiere coordinación, fiscalización y también herramientas legales más robustas”, sostuvo.
El director regional detalló, además, la implementación del Plan de Acción Integral “No a la Mosca de la Fruta, Chile exporta confianza”, impulsado por el Ministerio de Agricultura a través del SAG. La estrategia articula cinco ejes: refuerzo del control fronterizo, fortalecimiento de la vigilancia y medidas de erradicación, apoyo a productores afectados, proyección internacional y comunicación de riesgo, con foco en prevenir y responder con rapidez ante cualquier hallazgo.
Junto con agradecer el compromiso de las policías y de los servicios públicos involucrados, Alegría llamó a la corresponsabilidad ciudadana. Recordó que ingresar o trasladar frutas y verduras desde el extranjero está prohibido y que cada producto interceptado “representa una amenaza menos para nuestra agricultura”. “La colaboración de todas y todos es esencial para mantener la condición de Chile como país libre de plagas y reafirmar nuestra reputación como exportador de alimentos seguros”, concluyó.