Las máximas autoridades diplomáticas de China y representantes del gobierno chileno se dieron cita en el emblemático edificio del Museo Artequín para inaugurar una doble propuesta cultural que promete acercar la milenaria herencia de la nación asiática al pueblo chileno.
Se trata de la exposición “Historias de papel en China: cortar, plegar y pegar”, la cual fue inaugurada oficialmente el viernes recién pasado por Yennyferth Becerra, directora Ejecutiva del Museo Artequin; Niu Qingbao, Embajador de China en Chile, y el ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio; contando también con la participación de representantes de Frutas de Chile, liderados por su presidente, Iván Marambio.
Según puntualizó la representante del museo, «la muestra, además, celebra los 32 años de trayectoria del icónico espacio museístico (casona del Museo Artequin). Este museo es en sí mismo historia, cultura y patrimonio, que celebramos al lanzamiento de las muestras artísticas e interactivas enfocadas en la historia del papel y la milenaria cultura del té de China».
La cita contó con el respaldo de Frutas de Chile, gremio clave en la relación construida entre ambas naciones a lo largo del tiempo, y que junto a otras entidades e instituciones como el Instituto Confucio de la Universidad Católica, hicieron posible el despliegue de esta masiva producción.

El embajador de China en Chile, Niu Qingbao, enfatizó los alcances de la integración bilateral y relevó el arraigo que el té chino tiene a nivel mundial. Asimismo, destacó la estrecha relación que se ha construido entre ambas naciones, donde las frutas nacionales han sido embajadoras claves. “Chile es muy conocido por sus frutas y la calidad de sus frutas en China, ahora con esta muestra queremos compartir con el pueblo chino el sabor y el arte del te chino”, expresó, recordando que las técnicas tradicionales de su elaboración e incluso sus costumbres asociadas fueron incorporadas formalmente por la Unesco en la lista representativa del patrimonio cultural de la humanidad. Además, detalló que la exposición general contempla ceremonias guiadas, talleres interactivos y degustaciones pensadas para que los asistentes vivan la experiencia en primera persona.
«El té originario de China pertenece a todo el mundo. Es un importante vehículo de la civilización china, y un vínculo que une el diálogo entre Oriente y Occidente», destacó el embajador Niu Qingbao.

En tanto, el ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francisco Undurraga, remarcó el valor del arte como una herramienta de entendimiento universal capaz de conectar mundos aparentemente lejanos. El secretario de Estado valoró el rol de este tipo de instancias «porque permiten internacionalizar la cultura bajo un camino bidireccional que consiste en llevar Chile al mundo y, en paralelo, traer lo mejor del mundo a Chile», aseguró.

Por su parte, Iván Marambio, presidente de Frutas de Chile, indicó: “Estamos muy felices de apoyar este tipo de iniciativas culturales, pero a la vez que estrechan las relaciones entre ambas naciones. Estamos aquí, junto al embajador de China en Chile, el Ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, comprometidos no sólo con esta actividad, sino que también con todo lo que se está haciendo para estrechar la relación que tenemos con China y su gente, que es mucho más amplia que la comercialización de frutas, China es hoy uno de los principales socios comerciales de Chile”.
Cabe destacar que, durante el evento los visitantes pudieron degustar de dulces frutas frescas chilenas de estación (peras, manzanas, kiwis y cítricos), las cuales estaban dispuestas en el «carrito frutero» de Frutas de Chile, y eran entregadas de manera gratuita.

La jornada concluyó con la invitación formal a recorrer las detalladas propuestas museográficas enfocadas en el arte de cortar, plegar y pegar el papel, además de adentrarse en los secretos de la medicina tradicional china a través del aroma y la herencia del té, una exhibición que permanecerá abierta durante los siguientes meses de 2026 para recibir a delegaciones y familias de todo el país.
El edificio del Museo Artequin fue diseñado por el arquitecto francés Henri Picq y construido originalmente para representar a Chile en la Exposición Universal de París de 1889. Tras la feria, la estructura de hierro y zinc fue desarmada, trasladada a Chile y finalmente rearmada en Santiago frente a la Quinta Normal en 1894.

La historia de este emblemático inmueble, conocido como el Pabellón París, destaca por sus diferentes etapas: