El plan para que Tucumán cuente con un espacio operativo propio en los puertos de Rosario y de la ciudad de Santa Fe busca resolver un dolor histórico del complejo frutícola del NOA: la distancia a los puertos marítimos. Para producciones sensibles como el limón fresco, los arándanos y otras frutas finas, recortar tramos de camión y tiempos de espera puede traducirse en mejor condición al arribo, mayor vida de postcosecha y menores mermas, además de ahorros logísticos que fortalecen la competitividad exportadora, informó el gobierno de Tucumán.
Con un área tucumana dentro de los puertos del Litoral, las empresas podrían concentrar y consolidar embarques frutícolas con precooling, almacenaje y despacho en el mismo nodo fluvial, evitando desvíos a Buenos Aires y ganando previsibilidad en la Hidrovía. Para el limón, reducir el “tiempo piso” antes de la cadena de frío marítima impacta en color, firmeza y condición; para arándanos y berries, la ventana de frescos exige minimizar horas fuera de bodega y coordinar mejor con navieras y peritajes.
La Hidrovía Paraguay–Paraná es la columna vertebral que conecta el Litoral con rutas oceánicas y alimenta los servicios de contenedores de Rosario y Santa Fe. Con la llegada de nuevas frecuencias semanales y armadores de primera línea, el NOA podría saltear cuellos del circuito atlántico tradicional y construir programas más estables hacia EEUU, Europa y Asia, claves para el limón tucumano en fresco e industrializados, y para los arándanos de la primavera.
Mover la consolidación al Litoral acorta centenares de kilómetros de camión, reduce peajes y tiempos muertos y permite sincronizar mejor con inspecciones, booking y cut-offs. En frutas de alta rotación y valor por kilo, ese ahorro se combina con mejor manejo de frío y menores devoluciones por condición, lo que sostiene precio y repetición de compra en destino. Autoridades santafesinas proyectan ahorros logísticos frente a Buenos Aires dependiendo del commodity y el corredor, mientras el sector privado del NOA ve margen para crecer en programas y contratos en lugar de operar tanto spot.
La agenda entre Tucumán y Santa Fe incorporó a despachantes de aduana, cámaras y exportadores para aterrizar layout, cupos y servicios. El objetivo político y operativo es darle a la fruta tucumana las mismas facilidades que hoy utilizan otras provincias del interior que salen por el Litoral, con un paquete integral de consolidación, almacenaje, despacho y enlace fluvial.