
– No es de extrañar que el precio del dólar oscile. Mientras no haya cambios sustanciales en la economía mundial, esta será la tendencia.
La semana ante pasada el tipo de cambio bajó de $ 700. La semana pasada cayó de $ 690. Pero esto no debiera preocupar a los exportadores.
Si se mira la trayectoria del precio del dólar desde 2015 en adelante, se podrá observar que en el primer semestre osciló entre $ 595 y $ 655. Pero a continuación saltó hacia arriba en busca de un nuevo rango de precios.
Desde agosto de 2015 el precio de la divisa estadounidense se mueve entre $ 675 y $ 730.
El rango puede resultar un poco amplio, pero eso es sólo reflejo de las muchas incertidumbres que rondan la economía mundial y la chilena.
Primero, se instaló un espacio de duda sobre la siguiente alza de tasa de la FED, tendencia que al comienzo el mercado (erróneamente a mi gusto) esperaba que fuera rápida (tal como lo ha sido en el pasado), y ahora cree que será lenta.
Las razones de ésta se encuentran en dos hechos: Europa no está resolviendo sus problemas de deuda de largo plazo y por ende no puede hacer política fiscal para reactivar su economía y China se está dando cuenta que debe ajustar los múltiples desequilibrios que se generaron en su economía producto de su afán por crecer por sobre su potencial por demasiado tiempo.
En el lado local, Chile sigue siendo víctima del bajo precio del cobre, aunque éste se está recuperando levemente. Pero como dijo el Presidente de Codelco, el precio del cobre debería estar entre US$ 2,0 y US$ 2,1 la libra entre 2016 y 2017 [La Tercera, 02 de marzo de 2016]. Postura bastante prudente la suya, a diferencia de la sus antecesores que siempre pecaron de optimistas.
Y como las expectativas siguen deprimidas no se anticipa un alza significativa en la tasa de crecimiento que permita al Banco Central subir la tasa de interés.
Por lo tanto, como las condiciones de volatilidad en el mercado cambiario debieran persistir, la recomendación para los exportadores sería: aprovechar cuando el precio esté alto (digamos $ 720) para tomar «forwards» de venta y así asegurar la rentabilidad del negocio exportador.