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diciembre 5, 2016
Opinión

«Fruta para el Mundo»

Por Alejandro Buvinic, Director de ProChile

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Alejandro Buvinic ProChile 2

Chile es el mayor productor de fruta fresca del hemisferio sur. Este liderazgo, destacado y merecido, es consecuencia del trabajo incansable, la determinación y la perseverancia de toda la industria, y de la colaboración público-privada. Gracias a esta posición protagónica, nuestro país ha podido alcanzar un privilegiado lugar en los mercados internacionales, y en la actualidad es el primer exportador mundial de uvas, arándanos, cerezas y ciruelas frescas. ¡Primer exportador mundial, así de importante!

Esta supremacía puede consolidarse y, sobre todo, debe encontrar y desarrollar más y mejores fortalezas competitivas, de modo de ampliar la influencia y el liderazgo en los mercados. Incorporar a la industria innovación y tecnología es la clave fundamental, también lo es hacerlo de manera sustentable. Así se agregará valor a la oferta, proceso que se verá potenciado con la decisión y la voluntad de abrir nuevas rutas y nuevos mercados en el mundo.

Los Tratados de Libre Comercio firmados por Chile han jugado un rol principal porque permitieron superar las barreras arancelarias que significaban trabas o dificultades para ingresar a los mercados internacionales; además, crean canales de comunicación para resolver los temas fitosanitarios que se van presentando. El desafío de hoy es prepararse y responder de modo eficaz a las regulaciones de cada uno de los mercados para los distintos productos de la oferta frutícola. En este ámbito el trabajo y la coordinación deben ser uno-a-uno, con la participación de los diversos actores de la industria y de los organismos públicos.

Como un fruto fresco, los resultados comienzan a darse positivamente. Hace solo un par de semanas se logró la entrada a China de los nectarines chilenos. La noticia constituye un muy buen avance para este sector, tras tres años de negociaciones y confirma la relevancia de la apertura de nuevos mercados y sus evidentes beneficios.

Tras la apertura del mercado chino para las cerezas chilenas en 2008, las exportaciones de este producto se han multiplicado 25 veces en menos de ocho años: de US$15,8 millones en 2008 a US$406 millones en 2015.

El principal efecto de este crecimiento ha sido que Chile sea hoy el principal proveedor de cerezas frescas para China. El 80% de las importaciones chinas corresponden al producto chileno. Sin duda, la mayoría de las cerezas que se consuman en el año nuevo chino serán chilenas. Esperamos que este caso se replique con los nectarines chilenos.

También se ha conseguido la apertura de mercados y el ingreso de kiwis, limones, arándanos y cerezas frescas a Corea del sur. Lo mismo ha ocurrido en la India con nuestros arándanos y paltas; y en Estados Unidos con los arándanos rojos.

Son todos avances de la mayor trascendencia pero no nos quedamos ahí. El foco del trabajo está puesto hoy en la apertura del mercado de Japón para lograr el ingreso de las cerezas, y con Sudáfrica se negocia la entrada de cerezas, ciruelas, kiwis, uva de mesa y paltas provenientes de nuestra industria.

Mi labor en ProChile estará guiada por realizar un trabajo articulado entre los sectores público y privado, seguir profundizando lo logrado y apoyar a los nuevos exportadores. Ha sido por este camino que Chile gana mayor presencia y competitividad en los mercados, y alcanza la preferencia y el reconocimiento de los consumidores.

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