
En conversación con El Agro, el senador independiente se refirió al próximo mandatario señalando que : «A diferencia de otros, no critico al nuevo Presidente, puede ser hasta beneficiosa su juventud, peor lo único que tiene que hacer es rodearse de buenos asesores y saber escuchar a esos asesores, porque si no los escucha no sacamos nada con tener buenos asesores.
Y a la agricultura hay que defenderla, es la responsable de mantener alimentos a nuestros ciudadanos, es una herramienta exportadora muy importante, hay que cuidarla y el Presidente tiene que saber que la agricultura genera muchas fuentes laborales, hay muchas personas que viven en el campo y esas personas tienen que tener derecho al desarrollo, al crecimiento a la tecnología. Espero que el Presidente tenga amplitud de criterio y escuche muy bien a sus asesores.
No lo conozco, pero si el nuevo Presidente lo nombra es porque debe tener relación con la agricultura, saber lo que significa un huerto, producción de vino, exportaciones, etc.
Estado de Excepción
Es un tema doloroso, esas personas lo están pasando muy mal, no pueden caminar, cosechar, sembrar, están amenazados, y el actual Presidente no fu capaz de establecer el estado de derecho. Pienso que al nuevo le toca tomar decisiones porque en esa zona la gente necesita tener el respaldo de un Gobierno ye espero que tenga los pantalones, porque hay que tomar decisiones. Y a la FFAA hay que entregarles el apoyo por el bien del país, de la democracia el desarrollo y la tranquilidad. Su responsabilidad la debe asumir en pleno por eso es elegido.

Código de Aguas
Después de tantos años, este proyecto ve la luz, por eso nos deja satisfechos. Muchos senadores ya estaban agotados también por lo que significaban las discusiones. Se llegó a una comisión mixta y esta logró dar señal de sacar proyecto que llevaba tantos años. Igual creo que llega un poco atrasado, porque antes no teníamos la emergencia que tenemos hoy.
Yo rescato que se hayan mantenido los derechos asignados a los propios regantes. Creo que el conflicto mayor se daba en la agricultura, por lo tanto, todo derecho que estaba consagrado se mantiene para el futuro. Y los nuevos derechos van a tener vigencia de 30 años renovables.
Pero no incluye los derechos de agua subterránea que tienen aprovechamientos de personas que son capaces de perforar y sacar aguas. Los superficiales están en la misma categoría que los subterráneos, pero creo que hay que diferenciarlos. Es un tema que lo estamos viendo y pretendemos modificarlo. Necesitamos tener control sobre aguas subterráneas, hoy cualquiera puede hacer perforación del subsuelo, y los acuíferos hay que cuidarlos, es la más alta reserva de agua que tenemos y hay que tener política diferente al código de aguas actual.
De Ñuble hacia el norte los agricultores quedaron bien conformes porque mantienen sus derechos jurídicos sobre las aguas. Hacia el sur es distinto, porque como llueve más nunca necesitaron los derechos de agua y por lo tanto no los inscribieron. Además, en esa zona tampoco están hechas las obras de canales, embalses, etc., y la inversión hay que hacerla, aunque ni me cabe la menor duda de que ahora muchos de los agricultores van a recurrir a bombas y otro tipo de maquinaria.
Siempre dije que fue una lucha porque hay senadores que no conocen realidad de cómo funciona la agricultura. Pero hay muchas cosas que especificar como la separación de los derechos consuntivos y no consuntivos que se usan para la generación. Genera rédito político decir que en Chile se rematan las aguas, y eso no es así, lo que se remata por ejemplo son los derechos en un punto determinado de un río para hacer girara una turbina, pero esa agua se reintegra más adelante o más abajo y no se consume ni un litro. Esos son los derechos que se rematan y me hubiera gustado que hubieran quedado separados en este Código de aguas.
Todos esto genera desinformación fácil y se cree que el agua es propiedad de personas y no es así, el agua sigue siendo un bien nacional de suso público y solo se adquiere el derecho a hacer uso de esta agua. Los agricultores hacen uso de estas aguas para regar sus cultivos y generar alimentos, y las generadoras hacen mover sus turbinas para poder generar energía eléctrica.
El agua como definición queda de la misma forma que ha estado siempre, pero si es un bien nacional de uso público, el Estado de Chile es el dueño y autoriza a agricultores a hacer uso de estas aguas y también autoriza a las generadoras eléctricas. Ahí es donde no estaba la salvaguarda de que la que debería autorizar es la DGA.