La industria peruana del arándano cerró una nueva temporada alcanzando cerca de 383.000 toneladas exportadas, una cifra que se ubicó en línea con las proyecciones del sector. De acuerdo a los antecedentes de ProArándanos, el balance fue entregado por Miguel Bentín, presidente de la asociación que agrupa a los exportadores peruanos de arándanos, quien destacó la capacidad de adaptación de la industria frente a un escenario productivo y comercial cada vez más exigente.
Bentín sostuvo que esta temporada volvió a demostrar la resiliencia del sector y puso en evidencia la importancia de la genética en la evolución de la oferta peruana y de la industria.
El recambio genético no solo busca aumentar volumen, sino también responder a consumidores y compradores que exigen fruta con mejor sabor, firmeza, crocancia, tamaño y buena condición de llegada. Estas características son cada vez más relevantes para competir en destinos lejanos y para sostener mejores retornos en un mercado que comienza a diferenciar con mayor claridad entre fruta estándar y fruta de mayor valor, argumentó.
Uno de los factores estratégicos señalados por Bentín es la vida de poscosecha. Para una industria que abastece mercados ubicados a miles de kilómetros, la capacidad de llegar con fruta firme, consistente y en buenas condiciones se ha convertido en un punto clave de competitividad. Ya no basta con producir más; el desafío está en llegar mejor.
Estados Unidos continúa siendo el principal mercado para los arándanos peruanos. Sin embargo, durante la última temporada su crecimiento fue más moderado en comparación con otros destinos, situación que estuvo influida parcialmente por el efecto de los aranceles. En contraste, Europa mostró un desempeño sólido y captó una mayor participación de mercado.
Asia, por su parte, se mantiene como un eje estratégico para el crecimiento futuro de la categoría. El mercado chino sigue siendo uno de los focos de atención, tanto por su potencial de consumo como por los esfuerzos orientados a incrementar la producción local, lo que podría modificar la dinámica competitiva en los próximos años.
En materia de precios, Bentín señaló que la presión es propia de una industria en expansión. De cara a la próxima campaña, la industria mantiene una postura cautelosa. ProArándanos ha advertido que aún existe incertidumbre respecto de las condiciones climáticas, con atención puesta en el fenómeno de El Niño Costero y la posible aparición de un evento El Niño de escala global.