Una señal esperanzadora comienza a aparecer para la agricultura de la Región de Coquimbo. Después de siete años consecutivos marcados por bajos caudales, las abundantes precipitaciones registradas durante este invierno y la acumulación de nieve en la cordillera están modificando de manera importante el escenario hídrico de una de las principales zonas agrícolas del norte de Chile.
El último Boletín Climático del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) confirma que el excepcional superávit de precipitaciones de 2026 permitió revertir, a partir de agosto, el patrón de bajos caudales observado durante los últimos siete años.
El cambio todavía no se refleja completamente en las cifras acumuladas de la temporada hidrológica iniciada en abril. Los principales ríos registran actualmente caudales equivalentes al 40% de sus valores históricos en Elqui, 57% en Limarí y 38% en Choapa. Sin embargo, CEAZA anticipa que durante los próximos meses estos valores deberían avanzar hacia rangos normales e incluso altos.
Para el sector agrícola, una de las principales noticias está precisamente en la nieve acumulada durante este invierno. El reporte de CEAZA señala: “La cantidad de precipitaciones y nieve que existe ahora en cordillera indican que los próximos meses y hasta el próximo año existirá un aumento considerable de los caudales lo que permitirá al menos este año tener una temporada con volúmenes pasantes por los ríos mucho más altos y con cantidades que no se veían hace más de una década”.
La importancia de la nieve radica en que buena parte de las cuencas de Coquimbo presenta un régimen nival. A medida que aumentan las temperaturas durante primavera y comienzos del verano, el deshielo alimenta los cursos de agua y posteriormente los embalses.
CEAZA ya había explicado tras las lluvias de julio que la cantidad de nieve acumulada era superior a la registrada desde 2017. El organismo anticipó entonces que los caudales deberían ser mayores que en temporadas anteriores, aunque advirtió que la condición previa de las cuencas seguía siendo deficitaria.
El cambio más evidente está ocurriendo en los embalses de la Región de Coquimbo.
Según el boletín, durante agosto la mayoría registró una recuperación considerable, aunque persisten importantes diferencias entre las tres provincias.
Actualmente, Elqui se encuentra en 32% de su capacidad, Limarí alcanza 58% y Choapa llega al 100%. En términos regionales, el almacenamiento pasó desde 45% en julio hasta 56% al finalizar agosto.
Pero al ampliar la comparación, la recuperación es todavía más significativa.
CEAZA destaca que antes de los grandes eventos meteorológicos de este invierno la capacidad almacenada regional se encontraba en apenas 10% durante julio.
“En un único mes y debido al mega evento del 16-21 julio y los posteriores, se cambió de una capacidad almacenada del 10% en julio al actual 56%. Se proyecta que los embalses continúen aumentando sus niveles gracias al tipo de régimen nival que los alimenta y por lo tanto los ríos aumentarán sus caudales a medida que se acerque el verano”, precisa el reporte.
Detrás de esta recuperación está principalmente el extraordinario sistema de precipitaciones que afectó a Coquimbo entre el 16 y el 21 de julio de 2026.
De acuerdo con el análisis científico realizado por CEAZA, fue el megaevento de precipitaciones más importante registrado en la región en al menos 41 años.
Durante esos seis días consecutivos llegaron varios sistemas frontales y, en diversos puntos de Coquimbo, la precipitación acumulada llegó incluso a superar el promedio climatológico correspondiente a un año completo.
En algunas localidades los montos fueron excepcionales. CEAZA registró 353,4 mm en Los Vilos, 348,6 mm en Monte Patria, 328,1 mm en Salamanca, 312,5 mm en Punitaqui y 304,1 mm en Combarbalá. En Elqui destacaron Andacollo con 263,1 mm y Paihuano con 252,2 mm.
Para la actividad agrícola de Coquimbo, la recuperación constituye un cambio sustantivo frente al escenario observado a comienzos de este mismo año.
En febrero de 2026, CEAZA informaba que la temporada presentaba apenas 30% de los caudales históricos en Elqui, 38% en Limarí y 34% en Choapa. En ese momento, el almacenamiento alcanzaba solo 19% en Elqui y 10% en Limarí.
La situación actual entrega, por tanto, un escenario considerablemente más favorable de cara a la próxima temporada de riego, especialmente si el deshielo cordillerano continúa alimentando ríos y embalses durante primavera y verano.
Sin embargo, los científicos llaman a no interpretar las lluvias de 2026 como el término definitivo de los problemas hídricos.
Tras el megaevento de julio, el modelador estadístico de CEAZA, Dr. Cristian Muñoz, advirtió que la región continúa experimentando un proceso de desertificación y que, bajo el actual escenario de cambio climático, el alivio producido por las precipitaciones de este año podría ser temporal. Por ello, enfatizó la importancia de mantener una planificación de largo plazo del recurso hídrico.
Además, la temporada lluviosa podría no estar completamente cerrada. El boletín publicado por CEAZA el 10 de septiembre proyecta para el trimestre septiembre-octubre-noviembre precipitaciones sobre el rango normal en Chile central, en un contexto de intensificación de El Niño.
Para Coquimbo esto significa que todavía podrían registrarse nuevos eventos de lluvia, aunque durante septiembre las probabilidades serían menores. Al mismo tiempo, los modelos proyectan una primavera con temperaturas promedio superiores a lo normal, tanto en sectores costeros como interiores.
Así, el escenario hídrico de Coquimbo ha cambiado significativamente en pocas semanas. Para productores agrícolas y frutícolas, la recuperación de embalses y la reserva de nieve representan una noticia positiva de cara a la próxima temporada, pero también una oportunidad para reforzar la eficiencia del riego y la gestión del agua después de años que demostraron la vulnerabilidad hídrica de la región.