La Administración General de Aduanas de China (GACC) autorizó oficialmente el ingreso de tres variedades de frutos rojos frescos cultivados en Kirguistán: frambuesas, moras y grosellas negras, siempre que cumplan con los rigurosos protocolos fitosanitarios y de inocuidad acordados entre ambos países.
La medida marca un hito en el comercio agrícola del gigante asiático. Por un lado, representa la primera vez en la historia que China autoriza la importación de grosellas negras frescas (Ribes nigrum) de cualquier procedencia. Por otro, posiciona a Kirguistán como el segundo país a nivel global, solo por detrás de México, en obtener la aprobación de la GACC para despachar frambuesas y moras frescas a dicho mercado.
Para mitigar riesgos biológicos, las autoridades aduaneras chinas establecieron una lista de cinco plagas cuarentenarias de alta preocupación: el escarabajo de la frambuesa (Byturus tomentosus), el fuego bacteriano (Erwinia amylovora), el oídio de la grosella (Podosphaera mors-uvae), el virus de la mancha anular del tabaco (Tobacco ringspot virus) y el patógeno fúngico Verticillium dahliae.
El protocolo exige estrictas directrices a lo largo de toda la cadena de exportación kirguisa. Los huertos autorizados deberán operar bajo buenas prácticas agrícolas y esquemas de manejo integrado de plagas supervisados directamente por el Ministerio de Agricultura, Recursos Hídricos y Silvicultura de Kirguistán. Del mismo modo, las plantas empacadoras deberán mantener pisos endurecidos, mallas antinsectos y áreas de procesamiento y almacenamiento completamente segregadas de la fruta con otros destinos, garantizando la eliminación total de hojas, tallos, tierra o insectos.
En origen, las autoridades kirguisas inspeccionarán una muestra obligatoria del 2% por cada cargamento, tasa que podrá descender al 1% tras dos años ininterrumpidos sin detecciones fitosanitarias. Al llegar a los puertos chinos, cualquier envío que proceda de instalaciones no registradas ante la GACC, que presente ejemplares vivos de plagas cuarentenarias o que infrinja los estándares de seguridad alimentaria será destruido, reexpedido o sometido a tratamientos oficiales de erradicación.