
Acabamos de conocer las nuevas estimaciones de crecimiento tendencial y precio del cobre de largo plazo, con tendencias mixtas.
Los comités de «expertos» del cobre y del PIB tendencial tiene por misión estimar dos variables claves para el determinar el gasto público y la tasa de interés neutral (no inflacionaria). Pero también nos da pistas de la fortaleza futura de los motores de nuestro crecimiento económico.
La primera noticia es que el precio del cobre debería ir al alza en el mediano plazo. De US$ 257 a US$ 2,77, es decir, un alza de 8,2%.
A mi esta institución sigue sin convencerme. Creo que le faltan dos elementos claves: incluir expertos extranjeros (que estén más cerca de la demanda) y las proyecciones deberían ser a 20 años para que fueran más estables y de más largo plazo. De hecho, si uno compara las estimaciones de años anteriores, se da cuenta que los expertos no han andado ni cerca de los precios efectivos.
Lo otra noticia, fue la estimación de la tasa de crecimiento de mediano plazo (PIB tendencias) y que los expertos la situaron en 2,7% para este año y en 2,6% para el próximo.
Aquí sí que estanos mal. Esto porque en tres años perdimos 1,3 pp de dinamismo económico, pero no puntual, sino de mediano plazo.
Si bien esto afecta en una primera derivada al gasto fiscal. En el fondo los afectados somos todos los chilenos, porque en lo macro, nuestra economía tiene menos espacio para crecer de manera no inflacionaria y además, hay menos holguras para generar empleo y mejorar los sueldos.
Una tarea vital que debemos abordar dentro de los próximos 6 u 8 años, es mejorar la productividad de nuestra economía, eficientar el accionar del Estado y estimular la inversión.
Sin estos tres motores, lo que haga el cuarto motor, es decir las exportaciones, va a ser irrelevante, porque un motor por si sólo no tiene la fuerza suficiente como para hacer despegar nuestra economía a vuelos de gran altura.
