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Incendios: Chile refuerza protección ante un verano que amenaza huertos e infraestructura exportadora

  • El Gobierno presentó un plan de $166.600 millones que considera 319 brigadas de CONAF, 77 aeronaves, vigilancia con cámaras y drones y 7.200 kilómetros de cortafuegos y trabajos de mitigación. 

 

Chile comenzó a preparar su temporada de mayor riesgo de incendios forestales con un despliegue que tendrá especial relevancia para las zonas frutícolas y agroexportadoras, donde un incendio no solo puede comprometer hectáreas de producción, sino también afectar sistemas de riego, bodegas, packings, líneas eléctricas, caminos y la continuidad de las operaciones en plena temporada.

El Gobierno presentó este 27 de octubre el Plan de Protección contra Incendios Forestales 2026-2027, que contempla un presupuesto de $166.600 millones destinado a prevención, detección temprana y combate de emergencias.

El despliegue público considera 319 brigadas de CONAF, integradas por 3.778 brigadistas, además de 77 aeronaves, entre helicópteros, aviones cisterna y un Large Air Tanker (LAT). A esto se incorporan 396 recursos de detección, entre ellos 340 cámaras de televigilancia, 40 torres y 15 puestos de observación.

Un verano con más combustible vegetal

La principal preocupación para la próxima temporada está en la vegetación que creció tras las lluvias de los últimos meses y que, al secarse durante primavera y verano, puede transformarse en combustible para incendios de rápida propagación.

La directora ejecutiva de CONAF, Aída Baldini, advirtió durante el lanzamiento que el actual paisaje verde puede cambiar rápidamente con la llegada del calor.

“No nos engañemos con este día, un día precioso, verde, el verde que se nos va a convertir, lamentablemente, en combustible”, señaló.

El escenario adquiere especial importancia en los territorios agrícolas del centro y sur del país, donde coinciden huertos, caminos rurales, plantaciones forestales, viviendas e infraestructura necesaria para cosecha, procesamiento y exportación.

 

7.200 kilómetros de cortafuegos y mitigación

Uno de los principales componentes preventivos será el aumento de los trabajos para reducir la carga de combustible vegetal.

CONAF proyecta alcanzar 7.200 kilómetros de cortafuegos y otras labores de mitigación, incluyendo poda y manejo de vegetación en sectores considerados de mayor riesgo.

Para productores y empresas agrícolas, este tipo de prevención puede resultar especialmente relevante en los límites de huertos y predios, cercanías de bodegas, packings, líneas eléctricas, caminos interiores y zonas de interfaz con vegetación forestal o matorral.

El plan también considera 26 brigadas nocturnas entre Coquimbo y Magallanes, además de centrales de coordinación que funcionarán las 24 horas.

A ellas se sumará el fortalecimiento de herramientas de monitoreo como Botón Rojo, sistema utilizado para identificar sectores y jornadas con condiciones especialmente favorables para la ignición y propagación de incendios.

Según CONAF, la plataforma incorporará mayor precisión respecto del combustible vegetal y las horas de mayor riesgo.

La detección temprana resulta especialmente importante para la fruticultura, donde pocas horas pueden marcar la diferencia entre un foco acotado y una emergencia que comprometa huertos productivos o instalaciones.

 

Sector privado suma recursos

El despliegue público será complementado por las empresas forestales. De acuerdo con los antecedentes presentados durante el lanzamiento, el sector privado dispondrá de 338 brigadas y 3.265 brigadistas, además de 56 aeronaves, 265 cámaras y torres de detección, 106 máquinas pesadas, 57 camiones aljibes y cuatro drones.

El ministro de Agricultura, Jaime Campos, destacó la coordinación entre ambos sectores.En materia de incendios, indicó, los recursos públicos y privados actuarán de manera conjunta, mientras el Gobierno busca reforzar la responsabilidad preventiva antes de que se produzcan las emergencias.

Para las empresas frutícolas, los incendios pueden generar efectos que exceden ampliamente la pérdida directa de plantaciones.

El fuego puede afectar sistemas de riego, redes eléctricas, caminos, infraestructura de cosecha, instalaciones de embalaje y almacenamiento, además de interrumpir el transporte de trabajadores y fruta hacia plantas de proceso o terminales logísticos.

El humo y las altas temperaturas también pueden provocar dificultades operacionales en zonas cercanas a los siniestros.

Por ello, frente a la temporada 2026-2027, la prevención predial y la planificación de contingencias adquieren un peso adicional para empresas que deben garantizar continuidad de abastecimiento y cumplimiento de programas comerciales.

 

Más del 99% tiene origen humano

El Gobierno destacó que aproximadamente 99,7% de los incendios forestales registrados en Chile tienen origen humano, por negligencia o intencionalidad.

Por esa razón, el plan contempla campañas comunitarias, capacitación sobre uso responsable del fuego, preparación de escuelas y comunidades y coordinación con municipios.

Aída Baldini también informó que, entre julio y el lanzamiento del plan, se habían registrado 186 incendios forestales y 271 hectáreas afectadas, pese a las precipitaciones registradas durante los últimos meses.

Para el sector agroexportador, el mensaje central de la temporada es anticiparse: reducir combustible vegetal, identificar puntos críticos, despejar accesos, revisar disponibilidad de agua y establecer protocolos internos antes de que las condiciones de calor, baja humedad y viento eleven el peligro de propagación.

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