El proyecto piloto para la implementación de la Denominación de Origen (DO) “Cereza del Valle de Los Antiguos – Patagonia” completó exitosamente una nueva etapa técnica y operativa. Con la validación de un Sistema de Gestión de Calidad (SGC), la fruta de la provincia de Santa Cruz consolida los estándares indispensables de trazabilidad, identidad territorial y calidad para salir a los mercados internacionales luciendo el sello de DO por primera vez.
El hito sienta las bases para que en la próxima temporada frutícola se lleve a cabo la primera exportación argentina de cerezas certificadas bajo este distintivo de calidad geográfica.
El desarrollo de este proceso fue impulsado con el apoyo financiero del Gobierno de Santa Cruz a través del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la coordinación técnica de la Agencia de Extensión Rural (AER) Los Antiguos del INTA.
En la prueba piloto participaron activamente diversos actores del sector público y privado:

Durante la experiencia piloto se aplicaron listas de chequeo en las fincas y en los empaques, simulando la totalidad del proceso: desde la cosecha en el campo, el ingreso a empaque y el procesamiento, hasta la tramitación formal de exportación ante la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP).
Según explicó el Ing. Agr. Aníbal Caminiti, gerente de la CAPCI, este avance representa un logro histórico para el país:
«Se trata de un hecho inédito para la Argentina: la cereza de Los Antiguos es la primera fruta fresca del país en obtener una Denominación de Origen. El Sistema de Gestión de Calidad considera los atributos que identifican a esta fruta y los respalda mediante un manual de procedimientos, lo que comprueba que las exigencias se cumplen y el consumidor recibe un producto verdaderamente certificado.»
Con la base documental y normativa consolidada —que estará abierta también a otros productores y empacadoras de la zona que cumplan los requisitos de la DO—, la siguiente fase se enfocará en:
Reconocida oficialmente en abril de 2025 tras un trabajo articulado iniciado en 2017, la cereza santacruceña marca un antecedente clave en la valorización de las producciones regionales argentinas.