
Luego de que se registrara la invasión a Ucrania, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden dio a conocer una serie de sanciones económicas contra el gobierno de Vladimir Putin, que afectan directamente a bancos y empresas estatales, pero Rusia podría recurrir a las criptomonedas para evadir las sanciones de Estados Unidos.
De acuerdo a la publicación de El Diario, el gobierno de Putin y las empresas rusas podrían evadir esas sanciones de Estados Unidos y de la comunidad internacional usando en las operaciones financieras las criptomonedas, cuyo mercado está en ascenso. Y es que la misma descentralización de las criptomonedas como bitcoin y ethereum permite que gobiernos y entidades no gubernamentales puedan beneficiarse con transacciones entre pares, sin importar que estén desconectadas de los servicios bancarios tradicionales.
Esa estrategia puede ser usada por Rusia para eludir las sanciones económicas impuestas por la invasión a Ucrania, aunque el presidente Putin la llama «operación militar especial».
Cabe recordar que hace sólo unos días Estados Unidos, la Unión Europea (UE), Canadá y el Reino Unido acordaron bloquear determinados bancos rusos en el sistema bancario la Sociedad de Telecomunicación Financiera Global Interbancaria (SWIFT, por sus siglas en inglés). La medida es parte de una nueva ronda de sanciones a nivel global que han sido definidas. «Nos comprometemos a asegurar que determinados bancos de Rusia sean sacados del sistema de mensajes Swift. Esto garantizará que estos bancos queden desconectados del sistema financiero internacional y alterarán su capacidad para operar globalmente», señaló un comunicado conjunto difundido por la Casa Blanca, y también suscrito por Canadá.
Expertos indican que gobiernos como Irán y Corea del Norte han recurrido a las criptomonedas para evadir las sanciones que les han sido impuestas. «Al igual que con el sistema financiero tradicional, Rusia puede aprovechar las criptomonedas para evadir las sanciones que se están aplicando en respuesta a su invasión de Ucrania», declaró a Caroline Malcolm, Jefa de Política Internacional de la firma de análisis de blockchain Chainalysis, al sitio especializado Decrypt.
Aunque reconoció que de igual forma como en los mercados tradicionales esa estrategia puede tener costos financieros. «Al igual que en el sistema financiero tradicional, el ecosistema de criptodivisas puede poner en marcha medidas para identificar las transacciones de las entidades sancionadas identificadas», precisó.
Por su parte, Mati Greenspan, CEO de la firma de asesoría financiera Quantum Economics, de acuerdo con lo publicado por The New York Post, dijo que «si dos personas u organizaciones quieren hacer negocios entre sí y no pueden hacerlo a través de los bancos, pueden hacerlo con bitcoin». El experto comentó finalmente que las personas pueden mantener su riqueza en criptomonedas, para mantener a salvo sus recursos.
Sanciones empiezan a hundir la economía rusa
El rublo ha caído cerca de 30%, y se espera que algunos bancos rusos quiebren. Los analistas prevén que el producto interior bruto del país sufra también un duro golpe.
Según DW, la moneda oficial de Rusia perdió un 28,34 % frente al dólar y situó la tasa de cambio en 107,48 dólares por rublo tras conocerse las sanciones de parte de Estados Unidos y la Unión Europea contra el Banco Central de Rusia.
La caída de la moneda es histórica. En el caso del dólar, se trata de una caída récord desde al menos 1993 y en el del euro es el máximo desplome desde al menos 1994. Occidente sancionó a varios bancos rusos y a la deuda soberana, para luego excluir a algunas entidades financieras del sistema financiero global Swift.
El Banco de Rusia activó medidas para proteger su economía de las sanciones que afectaron a los principales bancos, entre ellas, elevó a partir de este 28 de febrero desde el 9,5 hasta el 20 % el tipo de interés con el de fin respaldar la estabilidad financiera y proteger los ahorros de la población.
«El aumento de tipo de interés permitirá garantizar el incremento de los intereses de los depósitos a los niveles necesarios para compensar los riesgos inflacionarios y de devaluación», señaló el emisor en un comunicado.
El banco dijo que la decisión llega luego de constatar «cambios cardinales en las condiciones externas», y que las futuras decisiones sobre el tipo de interés se adoptarán «después de evaluar los riesgos de las condiciones internas y externas, así como las reacciones a ellos en los mercados financieros».
Así mismo, el Ministerio de Finanzas de Rusia anunció que conjuntamente con el Banco Central han propuesto la venta obligatoria de 80 % de las divisas que perciben los residentes por concepto de exportaciones, medida que el Gobierno adoptará desde este lunes.

Crece el temor en Rusia
En Rusia, los ciudadanos se muestran temerosos de que las sanciones afecten la economía y llevan días acudiendo en masa a los bancos y cajeros automáticos.
El Departamento de Transporte Público de Moscú advirtió a los residentes que podrían experimentar problemas con el uso de Apple Pay, Google Pay y Samsung Pay para pagar las tarifas porque VTB, uno de los bancos rusos sancionados, maneja los pagos con tarjeta en el metro, los autobuses y los tranvías de Moscú.
«Rusia ha puesto en marcha varios mecanismos. Ya cuenta con unas finanzas públicas especialmente saneadas, por lo que depende mucho menos del exterior para financiarse. Así que, aunque su economía puede funcionar de forma autosuficiente, esto no significa que no vaya a haber un impacto, sobre todo en el consumo de los hogares, en el clima empresarial, pero la realidad es que no va a tener el impacto esperado por Occidente», comentó Christopher Dembik, director de investigación y estrategia de Saxo Bank.
No obstante, agregó que los ciudadanos rusos dependen de bienes importados y es probable que los precios de esos artículos aumenten por el conflicto. Se espera que los viajes al extranjero sean más caros, ya que sus rublos compran menos divisas en el extranjero. Así mismo, la inflación podría ser otro factor que afecte los bolsillos rusos, con los problemas de la cadena de suministro que golpearía las fábricas rusas debido a la menor demanda.