La comercializadora neozelandesa de kiwi Zespri presentó una demanda formal en Estados Unidos para exigir el reembolso de más de 23,5 millones de dólares estadounidenses (alrededor de 40 millones de dólares neozelandeses) pagados por aranceles extraordinarios aplicados durante la administración de Donald Trump.
La acción judicial surge tras el fallo histórico de la Corte Suprema de los Estados Unidos en febrero de 2026, el cual determinó (por 6 votos contra 3) que el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) para fijar gravámenes a las importaciones fue ilegal y carecía de autorización del Congreso.
Durante 2025, cerca del 90 % de los envíos de Zespri hacia Estados Unidos se vieron afectados por gravámenes que iniciaron en un 10 % y ascendieron posteriormente al 15 %.
El director ejecutivo de Zespri, Jason Te Brake, explicó que la empresa absorbió parte del impacto para no comprometer su cuota de mercado en cadenas de retail estadounidenses como Walmart y Costco:
«El kiwi es un producto de precio relativamente alto en Estados Unidos. Sentimos que podíamos trasladar una parte del arancel, pero no el monto total sin frenar el consumo. Parte del golpe tuvo que ser asumido por nuestros productores en Nueva Zelanda».
A diferencia de otros exportadores internacionales que dependen de distribuidores locales para tramitar devoluciones, Zespri opera a través de su propia filial en territorio estadounidense como importador oficial registrado (importer of record).
Esta estructura legal le otorga el derecho directo a solicitar la restitución de los fondos ante la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP):