La evolución de los aranceles internacionales, la apertura de nuevos destinos y la necesidad de diversificar mercados marcaron una nueva sesión del Consejo Exportador Agroalimentario, instancia público-privada en la cual participó Frutas de Chile, representando a uno de los sectores de mayor peso dentro de la oferta exportadora nacional.
El encuentro reunió a representantes del sector exportador con autoridades de los ministerios de Agricultura y Relaciones Exteriores, además de ProChile, Odepa y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), con el objetivo de revisar el escenario internacional y analizar herramientas que permitan sostener y ampliar la presencia de los productos silvoagropecuarios chilenos en los mercados mundiales.
Para la industria frutícola, la discusión adquiere especial relevancia en momentos en que los exportadores enfrentan un escenario comercial más complejo, marcado por nuevas condiciones arancelarias en Estados Unidos, mayores exigencias de acceso y la necesidad de seguir construyendo alternativas comerciales en Asia, África y otros destinos.
La participación de Frutas de Chile se inserta, además, en una agenda de coordinación que el gremio ha venido desarrollando durante 2026 con la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), especialmente en materias como las condiciones arancelarias en Estados Unidos y el fortalecimiento del acceso a mercados estratégicos. LinkedIn
Durante la reunión, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, presentó un balance del escenario arancelario internacional, los tratados comerciales consolidados por Chile y las negociaciones actualmente en desarrollo.
La autoridad puso especial énfasis en la necesidad de mantener un diálogo permanente con los sectores productivos para conocer sus prioridades y evaluar las medidas que pueden desarrollarse desde el Estado.
“Fue una instancia positiva para poder mostrar el trabajo que estamos haciendo en materias de diversificación de mercados, donde buscamos conseguir las mejores condiciones de acceso a nuevos países donde los productos silvoagropecuarios chilenos tienen un gran potencial, como India, Filipinas, Bangladesh, Marruecos, entre otros. Además, pudimos informar sobre las negociaciones arancelarias con Estados Unidos, que sabemos es de gran interés para el sector”, comentó Estévez.
La diversificación se ha transformado en uno de los ejes centrales de la política comercial durante 2026. SUBREI informó recientemente que el crecimiento de las exportaciones chilenas ha comenzado a mostrar una mayor participación de destinos distintos de China y Estados Unidos, mientras mercados como India han registrado un fuerte dinamismo. Diario Frutícola
Para la fruta fresca, esta estrategia resulta especialmente relevante dada la alta concentración que determinadas especies mantienen en algunos mercados.
La presencia de Frutas de Chile en el Consejo permitió incorporar a la conversación la perspectiva de una industria que depende directamente de las condiciones de acceso, los acuerdos comerciales, la logística y los protocolos sanitarios para mantener su competitividad.
Durante este año, el gremio ha planteado ante SUBREI como prioridades el escenario arancelario estadounidense, la recuperación y mejora de condiciones de acceso para la uva de mesa y el fortalecimiento de destinos como India y Corea, además de explorar mayores oportunidades en África. LinkedIn
Estados Unidos continúa siendo particularmente sensible para la fruta chilena. En septiembre, el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, señaló públicamente que el gremio continúa siguiendo las negociaciones que encabeza SUBREI frente a las medidas arancelarias estadounidenses. BioBioChile
De ahí que la coordinación público-privada desarrollada en el Consejo cobre importancia para productores y exportadores: no sólo se trata de abrir nuevos mercados, sino también de mantener condiciones competitivas en aquellos destinos donde Chile ya posee una posición consolidada.
Otro de los puntos abordados durante la sesión fue el papel de las oficinas comerciales y agrícolas de Chile en el exterior.
Estévez destacó su contribución para acompañar a las empresas exportadoras, detectar oportunidades, enfrentar dificultades de acceso y fortalecer las relaciones con autoridades y compradores de los países de destino.
Esta presencia en terreno adquiere particular relevancia para el negocio frutícola, donde una apertura sanitaria por sí sola no garantiza el desarrollo comercial de un mercado. A ella deben sumarse promoción, generación de demanda, conocimiento del consumidor y construcción de relaciones con importadores y distribuidores.
En esa línea, el director general de ProChile, Ignacio Fernández, presentó las principales acciones promocionales realizadas durante 2026, entre ellas iniciativas dirigidas al sector silvoagropecuario.
La dimensión sanitaria también fue parte central de la jornada.
El director nacional del Servicio Agrícola y Ganadero, Domingo Rojas, destacó la importancia del trabajo sanitario y fitosanitario para sostener los mercados actualmente abiertos y avanzar en nuevas oportunidades para los productos chilenos.
Para la fruticultura, este componente tiene una relevancia directa. La apertura comercial de especies frescas requiere negociaciones técnicas que pueden extenderse durante años y que involucran materias como plagas cuarentenarias, tratamientos, certificaciones, inspecciones y sistemas de mitigación de riesgo.
Por ello, acceso comercial y acceso fitosanitario deben avanzar de manera coordinada para que una nueva oportunidad pueda transformarse efectivamente en exportaciones.

El director subrogante de Odepa, Claudio Farías, destacó precisamente la función del Consejo como instancia para conocer las necesidades de quienes participan directamente en el comercio exterior.
“Este Consejo es un espacio muy importante para conversar y escuchar las distintas propuestas de los exportadores. Ese diálogo nos permite conocer de primera fuente sus necesidades y desafíos, y así seguir afinando nuestras políticas públicas para responder de mejor manera a las nuevas condiciones del comercio internacional”.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, también planteó durante la reunión que el escenario comercial internacional se encuentra experimentando transformaciones que requieren respuestas tanto del sector público como privado.
El objetivo, según se expuso, es mantener una posición activa ante esas modificaciones y continuar defendiendo y ampliando las oportunidades comerciales disponibles para la producción silvoagropecuaria nacional.
La evolución de los aranceles internacionales, la apertura de nuevos destinos y la necesidad de diversificar mercados marcaron una nueva sesión del Consejo Exportador Agroalimentario, instancia público-privada en la que participó Frutas de Chile, representando a uno de los sectores de mayor peso dentro de la oferta agroexportadora nacional.
El encuentro reunió a representantes del sector exportador con autoridades de los ministerios de Agricultura y Relaciones Exteriores, además de ProChile, Odepa y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), con el objetivo de revisar el escenario internacional y analizar herramientas que permitan sostener y ampliar la presencia de los productos silvoagropecuarios chilenos en los mercados mundiales.
Para la industria frutícola, la discusión adquiere especial relevancia en momentos en que los exportadores enfrentan un escenario comercial más complejo, marcado por nuevas condiciones arancelarias en Estados Unidos, mayores exigencias de acceso y la necesidad de seguir construyendo alternativas comerciales en Asia, África y otros destinos.
La participación de Frutas de Chile se inserta, además, en una agenda de coordinación que el gremio ha venido desarrollando durante 2026 con la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI), especialmente en materias como las condiciones arancelarias en Estados Unidos y el fortalecimiento del acceso a mercados estratégicos, señaló Miguel Canala-Echeverría, gerente general de la entidad gremial.

Durante la reunión, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, presentó un balance del escenario arancelario internacional, los tratados comerciales consolidados por Chile y las negociaciones actualmente en desarrollo.
La autoridad puso especial énfasis en la necesidad de mantener un diálogo permanente con los sectores productivos para conocer sus prioridades y evaluar las medidas que pueden desarrollarse desde el Estado.
“Fue una instancia positiva para poder mostrar el trabajo que estamos haciendo en materias de diversificación de mercados, donde buscamos conseguir las mejores condiciones de acceso a nuevos países donde los productos silvoagropecuarios chilenos tienen un gran potencial, como India, Filipinas, Bangladesh, Marruecos, entre otros. Además, pudimos informar sobre las negociaciones arancelarias con Estados Unidos, que sabemos es de gran interés para el sector”, comentó Estévez.
La diversificación se ha transformado en uno de los ejes centrales de la política comercial durante 2026. SUBREI informó recientemente que el crecimiento de las exportaciones chilenas ha comenzado a mostrar una mayor participación de destinos distintos de China y Estados Unidos, mientras mercados como India han registrado un fuerte dinamismo.
Para la fruta fresca, esta estrategia resulta especialmente relevante dada la alta concentración que determinadas especies mantienen en algunos mercados.

La presencia de Frutas de Chile en el Consejo permitió incorporar a la conversación la perspectiva de una industria que depende directamente de las condiciones de acceso, los acuerdos comerciales, la logística y los protocolos sanitarios para mantener su competitividad.
Durante este año, el gremio ha planteado ante SUBREI como prioridades el escenario arancelario estadounidense, la recuperación y mejora de condiciones de acceso para la uva de mesa y el fortalecimiento de destinos como India y Corea, además de explorar mayores oportunidades en África.
Estados Unidos continúa siendo particularmente sensible para la fruta chilena. En septiembre, el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, señaló públicamente que el gremio continúa siguiendo las negociaciones que encabeza SUBREI frente a las medidas arancelarias estadounidenses.
De ahí que la coordinación público-privada desarrollada en el Consejo cobre importancia para productores y exportadores: no sólo se trata de abrir nuevos mercados, sino también de mantener condiciones competitivas en aquellos destinos donde Chile ya posee una posición consolidada.

Otro de los puntos abordados durante la sesión fue el papel de las oficinas comerciales y agrícolas de Chile en el exterior.
Estévez destacó su contribución para acompañar a las empresas exportadoras, detectar oportunidades, enfrentar dificultades de acceso y fortalecer las relaciones con autoridades y compradores de los países de destino.
Esta presencia en terreno adquiere particular relevancia para el negocio frutícola, donde una apertura sanitaria por sí sola no garantiza el desarrollo comercial de un mercado. A ella deben sumarse promoción, generación de demanda, conocimiento del consumidor y construcción de relaciones con importadores y distribuidores.
En esa línea, el director general de ProChile, Ignacio Fernández, presentó las principales acciones promocionales realizadas durante 2026, entre ellas iniciativas dirigidas al sector silvoagropecuario.
La dimensión sanitaria también fue parte central de la jornada.
El director nacional del Servicio Agrícola y Ganadero, Domingo Rojas, destacó la importancia del trabajo sanitario y fitosanitario para sostener los mercados actualmente abiertos y avanzar en nuevas oportunidades para los productos chilenos.
Para la fruticultura, este componente tiene una relevancia directa. La apertura comercial de especies frescas requiere negociaciones técnicas que pueden extenderse durante años y que involucran materias como plagas cuarentenarias, tratamientos, certificaciones, inspecciones y sistemas de mitigación de riesgo.
Por ello, acceso comercial y acceso fitosanitario deben avanzar de manera coordinada para que una nueva oportunidad pueda transformarse efectivamente en exportaciones.
El director subrogante de Odepa, Claudio Farías, destacó precisamente la función del Consejo como instancia para conocer las necesidades de quienes participan directamente en el comercio exterior.
“Este Consejo es un espacio muy importante para conversar y escuchar las distintas propuestas de los exportadores. Ese diálogo nos permite conocer de primera fuente sus necesidades y desafíos, y así seguir afinando nuestras políticas públicas para responder de mejor manera a las nuevas condiciones del comercio internacional”.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, también planteó durante la reunión que el escenario comercial internacional se encuentra experimentando transformaciones que requieren respuestas tanto del sector público como privado.
El objetivo, según se expuso, es mantener una posición activa ante esas modificaciones y continuar defendiendo y ampliando las oportunidades comerciales disponibles para la producción silvoagropecuaria nacional.
La sesión permitió además revisar la evolución del sector durante la última década.
De acuerdo con cifras de Odepa elaboradas a partir de información del Servicio Nacional de Aduanas, las exportaciones silvoagropecuarias chilenas pasaron desde aproximadamente US$14.820 millones en 2015 a más de US$20.500 millones durante 2025.
El crecimiento refleja la mayor inserción internacional alcanzada por los alimentos y productos agrícolas y forestales chilenos durante ese período.
La fruta posee una participación especialmente relevante dentro de ese desempeño.
En 2025, Chile se posicionó como primer exportador mundial de cerezas frescas, ciruelas frescas y ciruelas deshidratadas, con participaciones estimadas de 59,6%, 19,6% y 44,7%, respectivamente, dentro del comercio global de esas categorías. Datos publicados a partir de información de SUBREI confirman además el liderazgo chileno en distintas categorías agroalimentarias durante ese año.
Más allá de las cifras, uno de los mensajes que dejó el encuentro fue la necesidad de evitar una excesiva dependencia de pocos destinos.
India, Filipinas, Bangladesh y Marruecos aparecen entre los mercados que Chile identifica con potencial para profundizar la presencia de productos silvoagropecuarios.
Para la fruta fresca, la diversificación puede contribuir a distribuir mayores volúmenes entre distintos compradores, ampliar ventanas comerciales y disminuir la exposición frente a modificaciones regulatorias, arancelarias o de demanda en un solo mercado.
Es un objetivo que requiere una estrategia combinada: negociación comercial, apertura sanitaria, promoción, logística competitiva y coordinación con el sector privado.
El Consejo Exportador Agroalimentario cerró precisamente con un llamado a profundizar ese trabajo conjunto.
Para Frutas de Chile y la industria exportadora, el desafío será que esas gestiones se traduzcan en mejores condiciones concretas para la fruta: mantener los mercados existentes, reducir barreras, abrir nuevos destinos y ampliar el número de consumidores capaces de recibir la creciente oferta frutícola del país.
La sesión permitió además revisar la evolución del sector durante la última década.
De acuerdo con cifras de Odepa elaboradas a partir de información del Servicio Nacional de Aduanas, las exportaciones silvoagropecuarias chilenas pasaron desde aproximadamente US$14.820 millones en 2015 a más de US$20.500 millones durante 2025.
El crecimiento refleja la mayor inserción internacional alcanzada por los alimentos y productos agrícolas y forestales chilenos durante ese período.
La fruta posee una participación especialmente relevante dentro de ese desempeño.
En 2025, Chile se posicionó como primer exportador mundial de cerezas frescas, ciruelas frescas y ciruelas deshidratadas, con participaciones estimadas de 59,6%, 19,6% y 44,7%, respectivamente, dentro del comercio global de esas categorías. Datos publicados a partir de información de SUBREI confirman además el liderazgo chileno en distintas categorías agroalimentarias durante ese año.
Más allá de las cifras, uno de los mensajes que dejó el encuentro fue la necesidad de evitar una excesiva dependencia de pocos destinos.
India, Filipinas, Bangladesh y Marruecos aparecen entre los mercados que Chile identifica con potencial para profundizar la presencia de productos silvoagropecuarios.
Para la fruta fresca, la diversificación puede contribuir a distribuir mayores volúmenes entre distintos compradores, ampliar ventanas comerciales y disminuir la exposición frente a modificaciones regulatorias, arancelarias o de demanda en un solo mercado.
Es un objetivo que requiere una estrategia combinada: negociación comercial, apertura sanitaria, promoción, logística competitiva y coordinación con el sector privado.
El Consejo Exportador Agroalimentario cerró precisamente con un llamado a profundizar ese trabajo conjunto.
Redacción News Frutas de Chile
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