Ayer comenzó Fruittrade 2026, encuentro organizado por Fedefruta y ProChile que se llevará a cabo hasta hoy 30 de septiembre en Jardines de El Mercurio.
El mandatario destacó la calidad y confianza que proyecta la fruta chilena en el exterior, asegurando que cada envío es un embajador en la mesa internacional gracias al esfuerzo conjunto de productores y trabajadores.
Frente a la demanda de seguridad hídrica, Kast enfatizó la necesidad de destrabar proyectos de infraestructura postergados durante años, señalando como meta avanzar decididamente en la concreción de embalses multipropósito.
Según explicó, estas obras son indispensables no solo para garantizar el riego y el consumo humano, sino también para prevenir desastres naturales e inundaciones, proyectando una labor coordinada con el Ministerio de Obras Públicas para agilizar estudios y adelantar la ejecución presupuestaria.
En materia fitosanitaria y resguardo limítrofe, el jefe de Estado subrayó la importancia de fortalecer los controles en aduanas, policías y el SAG frente a amenazas como la mosca de la fruta. Kast sostuvo que la política de orden en las fronteras busca frenar tanto la inmigración irregular como el ingreso de plagas que ponen en jaque el patrimonio del campo chileno, al tiempo que relevó la necesidad de extender los plazos de retención migratoria y coordinar acciones con países vecinos.
Asimismo, el Presidente se refirió a la crisis de delincuencia que afecta a los sectores rurales, rindiendo homenaje al cabo de Carabineros Cristóbal Aguilera Fernández, fallecido en servicio. El Mandatario instó a reforzar el apoyo a las instituciones policiales y al sistema judicial, remarcando que, más allá de las variaciones estadísticas, es indispensable combatir el crimen en las zonas productivas, respaldar retenes locales y promover medidas de prevención comunitaria para bajar la sensación de inseguridad.
Por último, el Presidente Kast hizo un llamado a incentivar el retorno de capitales y facilitar la inversión privada mediante la reducción de trabas regulatorias. Subrayó que la apertura de mercados en Asia —como Filipinas e India— junto a la complementariedad productiva en la región, permitirá potenciar el desarrollo de una industria que genera más de un millón y medio de empleos directos e indirectos en el país.
Ante diversas autoridades y productores, el presidente de Fedefruta, Víctor Catán señaló que, pese a los actuales escenarios de endeudamiento y temporadas complejas, el sector cuenta con la capacidad de dinamizar el empleo y la economía nacional si se generan las condiciones adecuadas para el desarrollo del campo.
Para alcanzar dicho potencial, Catán subrayó que es urgente resolver las trabas que frenan la inversión mediante el fortalecimiento de tres pilares: seguridad hídrica, seguridad rural y seguridad fitosanitaria. En materia de agua, propuso un plan de inversión en infraestructura de 500 millones de dólares anuales —equivalente al 5% de los envíos frutícolas— centrado en embalses de cabecera en las zonas centro y centro-sur, tecnificación y conducción de caudales.
En el ámbito rural y fitosanitario, el dirigente alertó sobre el impacto de la delincuencia en el agro, cuyos costos asociados sobrepasan los 400 millones de dólares anuales por robo de maquinaria, insumos e infraestructura de riego, solicitando endurecer las sanciones y mejorar la labor persecutora. Asimismo, recalcó que la protección sanitaria es un asunto de seguridad nacional frente a amenazas como la mosca de la fruta, que hoy genera cuantiosos gastos públicos y privados.

El ministro de Agricultura, Jaime Campos, valoró el exitoso desarrollo del modelo agroexportador implementado en Chile durante las últimas décadas, rindiendo homenaje al legado de históricos impulsores del sector como Ronald Bown. La autoridad destacó que la fruticultura abarca hoy más de 320 mil hectáreas en el país y reúne a 16 mil productores comerciales, con una fuerte concentración de su superficie —un 77%— entre las regiones de Valparaíso y el Maule, además de una creciente expansión hacia el sur, constituyéndose en un pilar fundamental para el empleo y el producto interno bruto nacional.
No obstante, el secretario de Estado advirtió que el escenario actual dista del que existía hace 40 o 50 años, por lo que instó a los actores del agro a reflexionar e incorporar nuevas ideas y visiones frente a los cambios globales. Campos sostuvo que, si bien el sector debe felicitarse por las metas alcanzadas, la generación presente tiene el desafío ineludible de adecuarse a las nuevas realidades de los mercados para asegurar la sustentabilidad de la industria y evitar que las transformaciones del entorno sobrepasen al país.
El titular de Agricultura enfatizó que la preservación del patrimonio fitosanitario es una obligación de primer orden tanto para el Estado como para el mundo privado, que permite mantener la condición de Chile como una isla ecológica competitiva ante millones de consumidores. Sin embargo, recalcó que los esfuerzos del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) resultan insuficientes si se enfrentan de forma aislada, planteando la urgencia de concertar un compromiso internacional y un trabajo conjunto entre los países de la región para erradicar y contener de manera efectiva el ingreso de plagas que amenazan al continente.
Durante su intervención, el director general de ProChile, Ignacio Fernández, valoró el esfuerzo de los productores nacionales que posiciona a Chile en el podio mundial de envíos en productos como cerezas y ciruelas frescas.
Entre las oportunidades estratégicas destacó a India —donde avanzan las negociaciones de un acuerdo comercial integral (CEPA) y se estiman opciones por 890 millones de dólares en especies como kiwis, manzanas y arándanos—, asimismo miró con positivo entusiasmo el bloque ASEAN, especialmente las tras recientes gestiones en Tailandia y Filipinas, además mencionó el potencial de mercados consolidados como Canadá y México, que cuentan con un potencial conjunto superior a los 5.000 millones de dólares para la fruta chilena.
El titular de ProChile, además subrayó que la estrategia exportadora no solo debe limitarse a la diversificación geográfica, sino también a la ampliación del portafolio hacia bienes y servicios de alto valor agregado. En este sentido, relevó el creciente papel de las exportaciones de tecnología agrícola, consultorías técnicas, sistemas de riego y genética, un área con sello nacional que ya moviliza cerca de 1.700 millones de dólares hacia más de un centenar de mercados internacionales.
Redacción News Frutas de Chile